La familia Yankelevich demandó a la empresa de la barcaza que chocó el velero de Mila

La niña, de 7 años, murió junto a otras dos menores durante un campamento de verano en Miami. Tomás Yankelevich y Sofía Reca presentarán una demanda por "muerte por negligencia".

12 de febrero, 2026 | 17.10

Tomás Yankelevich y Sofía Reca demandaron a la empresa Waterfront Construction, propietaria de la barcaza que colisionó con el velero en el que navegaba su hija de 7 años, causando su muerte y la de otros dos niños en julio del 2025. Mila Yankelevich, nieta de Cris Morena, se encontraba en ese entonces en un campamento de verano del Miami Yacht Club en Watson Island.

La demanda se presentó el 29 de diciembre, según el diario The Miami Herald, e incluye a las familias de las otras víctimas. En la misma se estableció que el 28 de julio de 2025, Mila; Erin Ko, de 13;  Arielle Buchman, de 10; y Calena Areyan Gruber, de 7 años —quien sobrevivió al accidente—, abordaron un velero Hobie Getaway de 17 pies, acompañadas de una coordinadora para “aprender los conceptos básicos de la navegación bajo la supervisión y guía de un consejero de campamento”.

Qué dice la demanda

Mediante la acción legal, los damnificados alegan que la embarcación de gran porte no intentó reducir la velocidad ni cambiar su rumbo pese a las advertencias de los testigos y a la inminente colisión evidente. A su vez, se le recriminó no haber tomado políticas, procedimientos y directrices de seguridad adecuados, ni contratar personal debidamente capacitado.

También se indicó que la barcaza no poseía vigías adecuados, no prestó auxilio y carecía del equipo de seguridad adecuado. “Los padres sufrieron y continúan sufriendo daños, incluyendo dolor y sufrimiento mental y la pérdida de la compañía del niño”, precisó la demanda. En tanto, Calena, la única sobreviviente, sufrió “lesiones catastróficas” que la afectarán de por vida.

En tanto, Lorenzo Palomares, abogado de Jorge Rivas, propietario de la empresa, con sede en Miami-Dade, aseguró al medio citado que el capitán “lleva 12 años navegando por estas aguas y las conoce al dedillo. Estamos tratando de averiguar qué hacían (los pasajeros del velero) allí”.

Cómo fue el accidente en el que murió Mila Yankelevich

El accidente ocurrió alrededor de las 11.15 del 28 de julio de 2025, durante un campamento de verano del Miami Yacht Club, cuando el velero en el que se transportaban por la Bahía de Biscayne, cerca de Miami, se hundió tras ser embestido por una barcaza muy cerca del puerto de la ciudad estadounidense.

Al momento del choque, los niños estaban a bordo del velero Hobie Getaway para "aprender los conceptos básicos de la navegación bajo la supervisión y guía de un consejero de campamento". Tras el accidente, los equipos de emergencia sacaron a las víctimas del agua y les realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar, pero Mila y Erin murieron allí. Días más tarde se conoció que había fallecido Arielle.

Mientras que la instructora, de 19, se encontraba estable después del accidente y no requirió ser trasladada al hospital, según habían informado los voceros del Departamento de Bomberos y Rescate de Miami. Calena también fue atendida en el lugar y no requirió de un traslado.

Las cámaras de seguridad ubicadas en la bahía capturaron el momento en que una gran embarcación, propulsada por un remolcador, impacta contra el velero, provocando su rápido hundimiento. La Guardia Costera, que tiene responsabilidad en el control de esa zona de acceso restringido por no estar en mar abierto, realizó pruebas de alcohol y tóxicos a la tripulación del remolcador, la barcaza y a la instructora del velero, todos dieron negativo.

Además, la institución confirmó que las chicas que iban a bordo del velero llevaban chalecos salvavidas al momento de la colisión. Por otro lado, el programa de televisión El diario de Mariana habia informado en octubre que un hombre identificado como William Cruz se encontraba realizando trabajos de techista en una casa de la isla frente al lugar del accidente y aseguró que vio a la barcaza acercarse a gran velocidad hacia el bote en el que viajaba la niña.

"Yo estaba sentado en el tejado de la casa frente a la bahía. Sabíamos que la barcaza iba a chocar con el bote en menos de un minuto. Vimos a un hombre con una camisa de trabajo verde neón en el costado de la barcaza, a medio camino de donde estaba la grúa. Si el tripulante nos hubiese visto, la barcaza podría haber virado o haberse detenido", sostuvo Cruz en el marco de una declaración que formaría parte de la causa.