En las primeras horas de este miércoles, Fate confirmó el cierre definitivo de su actividad como fabricante de neumáticos en Argentina. Según anunciaron, la compañía controlada por la familia Madanes Quintanilla, despedirá a más de 920 trabajadores, cesará sus operaciones y cerrará su planta en San Fernando. "No tengo el número exacto pero si se cuenta empleados, administrativos y compañeros tercerizados, el número debe ser mayor", apuntaron.
En diálogo con El Destape 1070, Alejandro Crespo -secretario general de SUTNA (Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino) y trabajador de la empresa- contó su experiencia y explicó que trabaja en la compañía hace más de 20 años, al igual que su papá. "El cierre es totalmente ilegal, había un compromiso de la fábrica de ningún despido hasta el 30 de junio próximo. Esto no es una PyME que tuvo un problema y no supo como manejarse, es uno de los holdings más grandes del país que cuenta con la fábrica de aluminio más grande de América y con campos eólicos, manejando la energía del país", expresó.
"Está claro que la decisión de Madanes de generar esta circunstancia es una bestialidad que golpea a la sociedad. Son un montón de trabajadores. Esto alimenta al cordón industrial de la zona norte, el corazón de la zona", agregó en charlas con Habrá Consecuencias. Y sostuvo que, además, la empresa "tiene puestos en todo el país, en cada pueblo del interior", aumentando así la gravedad de la situación del cierre.
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Crespo remarcó que el sindicato se mantendrá presente en la empresa, "dando lucha para que se reabra y sigan los procedimientos que hay que seguir" frente una crisis. "Si, según ellos, no le dan los números económicamente, no pueden mudar todas sus inversiones a energía y dejar a toda esta gente a la calle, tienen una responsabilidad", marcó. En esa línea, el sindicalista sostuvo que -previamente- la empresa había presentado un proceso preventivo de crisis y "todos los años le daba ganancias, ganó 190 millones de dólares en los últimos años", indicó.
"Si ahora empezó a tener problemas, por las importaciones indiscriminadas que existen, no es para volcar así una situación de este estilo sobre los trabajadores. La empresa ya había generado situaciones de no aumento salarial hace 14 meses; el sindicato y los trabajadores han estado reclamando paritarias y en la mitad de esta situación, la empresa aparece de forma sorpresiva a poner un cartel de cierre de un día para el otro", expresó.
El gremialista y trabajador de Fate aseguró que desde la empresa negaban posibles despidos. "Lo que trata de poner como excusa la empresa es la apertura indiscriminada de neumáticos, sobre todo asiáticos, que entran sin ningún tipo de control; cosa que es cierta, uno no puede negar eso. Ahora, por otro lado, esta fábrica tiene una espalda enorme y si bien este año puede tener pérdidas, hace tres que viene generando ganancias millonarias", cerró.
"No estaba en niveles tan bajos"
Víctor Ottoboni, trabajador de Fate, contó que se enteraron del cierre y los despidos durante la mañana de este miércoles, cuando arribaron a la planta para comenzar sus funciones. "Llegamos y había un cartel que decía 'cerrado'. Había unos trascendidos, unos rumores dentro de la planta pero nada oficial", expresó.
En esa línea, detalló que un gran grupo de trabajadores comenzó sus vacaciones el 26 de enero pasado, porque "dieron todas las vacaciones juntas". Y agregó: "Hoy tenía que retornar un grupo de 50 compañeros, el grueso seguía de vacaciones. Estábamos trabajando los que estábamos haciendo la parada anual de mantenimiento, unos 60 o 70 trabajadores con compañeros tercerizados".
"Deben ser más de 920 trabajadores, si cuenta empleados, administrativos y compañeros tercerizados -compañeros del comedor, los que están en mantenimiento y limpieza-. El número exacto no lo tengo, pero debe ser mayor. Los compañeros tercerizados están contratados de forma fraudulenta pero son de FATE", manifestó. Mientras que explicó, al mismo tiempo, que el sector de autos y camionetas "había bajado un poco pero no estaba en niveles tan bajos", estando en un 50% o 60% de la capacidad total y el sector de camiones, un poco más.
