Los trabajadores de una histórica fábrica de pastas viven una angustiante situación: La empresa cerró la planta, los despidió y ahora busca no pagar las indemnizaciones. Esto se da en el contexto de crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei y de debate por el proyecto de reforma laboral.
Son empleados con más de 20 años de antigüedad los que reclaman a la empresa Fideos Italia de Tandil por el pago que les corresponde por todo el tiempo de trabajo en la compañía.
El drama comenzó a principios de mes cuando el dueño de la firma comunicó que no continuará con la actividad. Poco después, la actividad se paralizó por completo y llegaron los telegramas de despidos para los siete empleados que quedaban en la planta de Tandil.
El viernes 13 de febrero hubo una audiencia en la sede local del Ministerio de Trabajo de la Provincia en la que se reunieron las partes, pero no se llegó a un acuerdo sobre las indemnizaciones. Se fijó un cuarto intermedio hasta el 5 de marzo.
Desde la firma sostienen que no pueden pagar porque viven una situación económica insostenible, aunque desde el sector de los trabajadores remarcan que hasta el momento no se abrió un procedimiento preventivo de crisis ante el Ministerio de Trabajo.
Los trabajadores advirtieron sobre medidas de fuerza
"La intención nuestra es agotar todas las instancias legales necesarias para recibir lo que corresponde, lo que dice la ley", expresó Gustavo Scarpello, delegado general de la seccional local del Sindicato Argentino de Trabajadores de la Industria Fideera (Satif) y trabajador desde hace 27 años de la fábrica, al medio local El Eco.
En esa línea, agregó: "Y en caso de que esto no cambie de postura, movilizarnos con el sindicato, con la Mesa Intersindical que hoy se acercó, y nos sentimos muy acompañados y muy apoyados. Movilizarnos a la fábrica misma para que esto sea visible, porque no se puede naturalizar no pagar los despidos a los trabajadores".
También hizo referencia al argumento de la empresa de que no tiene plata para pagar las indemnizaciones y marcó que "en el telegrama de despidos ponen el artículo 247, que es fuerza mayor", pero que la firma "tampoco lo demostró en el Ministerio de Trabajo, que es lo que comúnmente hacen las empresas cuando están en una situación de crisis real".
"Nosotros creemos que esta no es una crisis real, sino que es una maniobra premeditada de ellos para perjudicarnos, para no pagar la indemnización que en definitiva con el artículo sería el 50 por ciento si lo logran comprobar, pero tampoco lo han podido comprobar", cerró el trabajador despedido.
