Cuidado: estas son las cuatro cosas que deberías evitar al bañar a tu perro

Los perros se pueden bañar en casa, pero siempre prestándoles atención a ciertas claves para cuidar la salud de tu mascota. Qué no deberías hacer.

13 de febrero, 2026 | 10.32

Bañar a tu perro es clave para cuidar su salud, ya que elimina olores, disminuye el riesgo de infecciones cutáneas y previene el enredo de su pelaje. Sin embargo, para que los baños aporten verdaderamente esos cuidados, hay que hacerlos de la manera correcta y prestarles atención a ciertos factores que podrían terminar siendo dañinos. 

Estos son los cuatro errores más comunes al bañar a tu perro: por qué deberás evitarlos 

Muchas personas eligen bañar a sus mascotas en casa y, si bien lo hacen con amor, hay ciertos errores que suelen cometer y que en realidad deberían evitar. Estos son: 

Temperatura del agua incorrecta

Uno de los grandes errores es que el agua esté demasiado caliente o muy fría. Si el agua es muy caliente, puede causarle sequedad en la piel, mientras que el agua muy fría puede alterar o poner ansiosas a las mascotas, además de resfriarlas. Cuando la temperatura no es la correcta, se torna un estímulo negativo para el animal, la clave es que se encuentre entre los 32 y los 37 grados. La temperatura se puede probar en el antebrazo, para asegurarse de que sea la correcta. 

El clave que el agua para bañar a tu perro no esté demasiado caliente, ni demasiado fría

No cepillarlos antes

Siempre antes de bañarlos hay que peinar y desenredar el pelo del perro, especialmente en aquellas razas que tienen pelo largo o mucha cantidad. Este paso ayuda a eliminar los nudos, el polvo, la suciedad superficial y facilita la aplicación del shampoo. Por eso debe hacerse en ejemplares de pelo largo o pelo corto. 

Recordá que no hay que bañar a los perros demasiado seguido, ya que esto puede generarles problemas dermatológicos. Es clave bañarlo cada 2 o 4 semanas.

Usar shampoo para humanos

Esta es una de las prácticas más habituales y es un gran error porque el pH de la piel de los perros es diferente al de los humanos.  El shampoo de personas puede eliminar los aceites protectores de la piel del animal, debilitar su pelaje y provocarles grasitud, irritación, descamación o picazón. Por eso, siempre es necesario usar shampoos veterinarios y hasta consultarle al veterinario. Además, es crucial frotar y masajear enérgicamente con las manos y los dedos para remover la suciedad. 

Enjuague incompleto

Es fundamental enjuagar bien a los perros durante el baño porque, en caso de quedar restos de shampoo, pueden generarle picazón, enrojecimiento o dermatitis. Además, los restos de jabón hacen que el olor vuelva rápidamente.

Uno de los grandes errores es no enjuagar completamente al animal

Para hacerlo correctamente tenés que usar agua tibia, enjuagar desde el cuello hacia abajo, con especial atención en:

  • Sus axilas.
  • Panza.
  • Entre los dedos.
  • Detrás de las orejas.
  • Cola.