"Conducir no es mandar, conducir es persuadir. Y al hombre se lo persuade mejor por los hechos que por las palabras". La frase fue pronunciada durante el ciclo de conferencias que Juan Domingo Perón dictó entre febrero y mayo de 1951 en la Escuela Superior Peronista. Estas clases fueron grabadas y luego publicadas en el libro titulado "Conducción Política".
En este contexto, Perón no habla como Presidente, sino como un "maestro de doctrina". Su objetivo era formar a los cuadros dirigentes del partido (ministros, legisladores, sindicalistas) en el arte de la organización de masas.
El significado estratégico
Para Perón, existía una diferencia fundamental entre el ámbito militar y el ámbito político:
- Mandar vs. Conducir: Perón explicaba que en el ejército se manda (se da una orden y se obedece por jerarquía), pero en la política —que es civil y voluntaria— se conduce. La conducción requiere que el seguidor quiera ir hacia donde el líder propone.
- La persuasión: Él sostenía que el conductor no debe obligar, sino convencer. La obediencia ciega es frágil; la convicción doctrinaria es permanente.
- La pedagogía de los hechos: La segunda parte de la frase ("al hombre se lo persuade mejor por los hechos") es un ataque directo a la "vieja política" de la retórica y las promesas vacías. Perón argumentaba que el pueblo no cree en discursos, sino en realidades tangibles (obras, salarios, derechos). Esto se resume en su otro lema famoso: "Mejor que decir es hacer".
El contexto histórico
En 1951, el peronismo estaba consolidando su estructura institucional. Perón entendía que su liderazgo personal era muy fuerte, pero que para que el movimiento sobreviviera a su persona, necesitaba líderes intermedios que supieran gestionar el poder sin caer en el autoritarismo bruto, usando en su lugar la organización y la doctrina.
La Escuela Superior Peronista fue el centro de formación política e ideológica más importante del primer peronismo. No era una institución educativa tradicional, sino un espacio diseñado para convertir el movimiento de masas en una organización estructurada con cuadros dirigentes capacitados.
La Escuela Superior fue el núcleo donde se terminó de dar forma al "Manual del Peronista" y a las "Veinte Verdades". Tras el golpe de Estado de 1955 (la autodenominada Revolución Libertadora), la escuela fue clausurada y sus libros prohibidos o destruidos. Sin embargo, los textos de las clases de Perón sobrevivieron de forma clandestina, convirtiéndose en el material de formación de la "Resistencia Peronista" y de las juventudes políticas en las décadas de los 60 y 70.
