A un año del brutal crimen de Paloma y Josué, una pericia apunta a un nuevo sospechoso

En el primer aniversario del crimen de los adolescentes de Florencio Varela, una nueva pericia pone en el foco de la investigación a un hombre que quedó captado por una cámara de seguridad poco después de los homicidios.

31 de enero, 2026 | 11.17

Al cumplirse un año del brutal crimen de Paloma Gallardo y Josué Salvatierra, los adolescentes de 16 y 14 años cuyos cuerpos fueron encontrados en un descampado de Florencio Varela, la investigación avanza con una nueva serie de pericias que, según fuentes cercanas al expediente, ponen en el foco de la investigación a un hombre que -a la hora en que se cometieron los crímenes- aparece en una cámara de seguridad cercana al lugar con actitudes que generaron sospechas en los investigadores.

Según analizó el abogado del padre de Paloma, Matías Marcello, este hombre “aparece en imágenes de seguridad en la zona de los crímenes a las 19.09 cuando los teléfonos de las víctimas se apagaron a las 19.04”. Así, la pericia pone en la escena a este sospechoso a quien se lo ve caminando nervioso, saliendo de la zona con rumbo desconocido. El sospechoso fue reconocido y señalado en el expediente con el apodo “Poli” y tras la búsqueda de los investigadores, se logró la declaración de una ex esposa del hombre que generó desconfianza en los investigadores.

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Según pudieron reconstruir, el día de los crímenes y una hora después de que se lo identificara en las imágenes de las cámaras, el sospechoso y la mujer tomaron colectivos entre Florencio Varela y Retiro para luego volver hacia el sur del Conurbano donde viven. Ante la Justicia, la mujer aseguró que “viajaron a comprar droga” pero el abogado de la familia de Paloma asegura que esa declaración es una mentira y que se debe avanzar con la investigación contra él. Así también, el letrado destacó que se supo que el hombre se cortó el pelo y viajó a la provincia de Corrientes donde le perdieron el rastro. Así entonces, los investigadores sumaron a la pericia sobre las cámaras de seguridad una serie de análisis sobre las tarjetas SUBE del sospechoso para seguir sus rastros.

Ante la Justicia, se supo que el sospechoso debía declarar el 7 de enero pero esa audiencia fue postergada y pasó para cuando termine la feria judicial, aunque todavía no se sabe si el fiscal Darío Provisionato le tomará declaración como testigo o si luego de las nuevas pericias lo imputará y luego le tomará indagatoria. Mientras tanto, avanza una investigación paralela por la quema de la escena del crimen un día después del hallazgo de los cuerpos.

Para los investigadores, la destrucción de la escena pudo haber acabado también con el arma homicida ya que hasta el momento no se determinó a ciencia cierta que utilizaron para terminar con la vida de los adolescentes aunque el abogado Marcello describió que “pudo tratarse de un palo, un cuchillo o un tumbero” ya que las autopsias determinaron que los crímenes se cometieron con un objeto romo en el caso de Paloma, que murió por una fractura de cráneo que le provocó una grave lesión cerebral, y una especie de machete en el caso de Josué de quien determinaron que murió consecuencia de una fractura de cráneo, hemorragia cerebral y traumatismo encefalocraneano.

La familia de Josué, mientras tanto, insiste en que el crimen de los adolescentes fue planificado y creen que los cuerpos fueron plantados en el lugar ya que aseguran que el papá del chico pasó por el lugar cuando los buscaban y no notó nada raro. Ese dato es lo que los hace mantener la hipótesis de que los asesinaron en un lugar y los llevaron al del hallazgo al menos dos días después. Por otra parte, sostienen que al lugar se puede ingresar por otros lugares y no solo por donde analizan las cámaras actualmente. Es así que la familia del joven sostiene que él o los asesinos actuaron con el tiempo y conocimiento necesario para actuar sin ser detectados.

Según el expediente, Paloma y Josué desaparecieron y fueron asesinados el 30 de enero de 2025 cuando iban camino a un gimnasio y atravesaron el terreno baldío cercano a las vías del tren Roca en la localidad de Bosques, Florencio Varela, pero sus cuerpos fueron encontrados dos días más tarde. Desde el inicio de la investigación, la causa sorteó obstáculos que tuvieron que ver con la falta de información alrededor de los crímenes, testimonios esquivos y la destrucción del lugar, un día después del hallazgo de los cuerpos. Ahora, a un año de ambos crímenes, sin detenidos y con la causa calificada como “homicidio criminis causa” -es decir, matar para ocultar otro delito que podría ser el robo-, la expectativa está puesta en las nuevas pericias y en la declaración del sospechoso para saber quién y por qué asesinó a los adolescentes.

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Leo García