Tutoriales para esconder la droga y evitar controles: así era "Los Peluches", el grupo de WhatsApp de los "narcogendarmes" que enfrentan un juicio

La banda integrada por gendarmes y delincuentes está acusada de traficar más de 300 kilos de cocaína. Encontraron mensajes donde los agentes explicaban cómo y dónde esconder la droga para zafar de los controles.

12 de enero, 2026 | 19.38

El Tribunal Oral Federal N° 2 de Salta avanza en el juicio contra una banda integrada por gendarmes en actividad y algunos exonerados de la fuerza acusados de traficar 334 kilos de cocaína. En la acusación, la Justicia identificó a dos gendarmes en actividad, tres hombres que habían pertenecido a la fuerza pero que habían sido echados por distintas irregularidades y otros dos jóvenes que eran aspirantes a ingresar a la Gendarmería Nacional.

Según la investigación, la banda fue identificada por primera vez a principios de mayo del 2024 cuando el Cabo Primero de Gendarmería Diego Delgado intentó escapar de un control en una camioneta cargada con 302 kilos de cocaína ocultos en el vehículo. Tras una persecución, se presentó como gendarme al tiempo que mostró su credencial y junto a él llevaba el uniforme. Después de la detención, los investigadores determinaron que el vehículo había sido entregado por otro gendarme para trasladar la droga desde Misiones a Buenos Aires. Ese Gendarme fue identificado como Federico Batista, quien aseguró que no sabía para qué iban a usar su camioneta, pero el expediente arrojó que tenía contacto frecuente con el Gendarme exonerado Jonatan Ostapowicz, que en ese momento se presentaba como comerciante.

El segundo envío de la banda que fue secuestrado fue durante un operativo en octubre de 2024. Allí mientras investigaban a los primeros involucrados conocieron los contactos con Federico Batista y Francisco Flores, ambos aspirantes a Gendarmes y también identificaron a los hermanos Richard y Diego Delgado, Gabriel Ruiz Apaza y Adrián Escarlata. De esos contactos conocieron la posibilidad de un nuevo cargamento y que los acusados Ruiz Apaza y Flores se movían en una camioneta mientras que Escarlata se movía en otra. Cuando la policía detuvo el último de los vehículos encontraron más de 30 kilos de cocaína escondidos en la rueda de auxilio. En ese momento, uno de los acusados trató de deshacerse de los celulares que pudieron ser secuestrados y analizados.

En los teléfonos, más allá de los contactos y vínculos entre los gendarmes y aspirantes a la fuerza, los peritos encontraron una serie de mensajes en un grupo de WhatsApp que habían creado para organizar el tráfico de estupefacientes. Ese grupo, llamado “Los Peluches” advertía no sólo de los controles y cómo evitar ser descubiertos sino que instruían mediante una serie de tutoriales de cómo y dónde ocultar los paquetes de droga para que sean más difíciles de descubrir. En esos tutoriales, por ejemplo, el exgendarme Adrián Escarlata enseñaba cómo “embutir” la droga y ubicarla en espacios estratégicos de las camionetas para poder esquivar los controles básicos. Entre esos tutoriales enviados por Escarlata, los investigadores encontraron varios videos donde el ex agente de la fuerza explicaba cómo esconder los panes de cocaína en los respaldos de los asientos del vehículo. Esos videos fueron clave para diseñar en la región nuevas formas de trabajo en los operativos ya que, según explicaron los especialistas, “esconder la droga en los respaldos fue algo novedoso para los operativos”.

Además, en el grupo de WhatsApp de “Los Peluches”, los investigadores encontraron varios audios por la apertura de nuevos puestos de controles fijos y encontraron las alertas del ex Gendarme Richard Delgado porque se estaban reforzando los operativos en el sur de la Provincia de Salta. Según los investigadores, Delgado había sido echado de la fuerza después de que lo encontraron transportando 600 mil dólares en su vehículo aunque por entonces no pudieron atribuirse a una transacción narco. Ahora, el Fiscal Ricardo Toranzos avanza con la acusación contra la banda de narcogendarmes en un juicio que se retomará las próximas semanas y donde los acusados podrían recibir condenas de entre 6 y 20 años de prisión.