Alerta en Argentina: 4 de cada 10 adultos tienen obesidad y más de la mitad sufre problemas de sueño

Según el World Obesity Atlas 2025, el 39% de los adultos argentinos vive con obesidad, y más de la mitad presenta trastornos del sueño asociados. Muchos nunca recibieron diagnóstico. Esta semana, el Hospital de Clínicas realizará una campaña gratuita con controles y devolución personalizada.

03 de marzo, 2026 | 13.05

La obesidad es una enfermedad crónica, multifactorial y progresiva, asociada a un aumento significativo del riesgo de enfermedades como diabetes tipo 2, hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, dislipidemia y enfermedad hepática grasa. Sin embargo, muchos de quienes la padecen no lo saben y conviven con problemas de salud sin recibir el tratamiento adecuado.

De acuerdo con el reporte World Obesity Atlas 2025, elaborado por la Federación Mundial de Obesidad, el 39% de los adultos en Argentina vive con obesidad; lo que equivale a 4 de cada 10 personas. Según datos del Ministerio de Salud de la Nación, el 20,4% de los chicos y adolescentes de entre 5 y 17 años también padecen esta enfermedad.

Diagnóstico tardío y comorbilidades

En la campaña realizada por el Hospital de Clínicas durante 2025, más del 50% de los participantes diagnosticados con obesidad manifestaron que nunca habían recibido un diagnóstico formal ni se reconocían como personas con obesidad.

"Las comorbilidades más frecuentes fueron hipertensión arterial (36,5%), diabetes mellitus (13,5%), dislipidemia (14,9%) y enfermedad hepática o hígado graso (22,3%). El 30,4% presentó al menos dos comorbilidades cardiometabólicas", detalló Pilar Quevedo (MN 124.023), jefa de la División Nutrición del establecimiento sanitario.

Estos datos refuerzan la necesidad de sostener y fortalecer campañas de prevención y diagnóstico precoz, ya que la elevada prevalencia de obesidad no diagnosticada trae consigo una alta carga de enfermedades asociadas.

Obesidad y sueño: una relación bidireccional

Más de la mitad de las personas con obesidad presenta problemas al dormir. El Dr. Facundo Nogueira (MN 84.970), jefe del Laboratorio del Sueño del Hospital de Clínicas, explica que la relación entre obesidad y sueño es bidireccional y tiene un impacto profundo en la salud física y mental.

Diversos estudios muestran que la falta de sueño altera genes vinculados al apetito y modifica la producción de las hormonas que regulan el hambre y la saciedad, favoreciendo conductas alimentarias de riesgo. A su vez, es frecuente que las personas con obesidad presenten trastornos del sueño, lo que empeora el descanso, incrementa el cansancio diurno y afecta el estado de ánimo.

Según datos publicados en Science Direct:

  • Alrededor del 70% de las personas con apneas del sueño tienen sobrepeso.

  • Más de la mitad de quienes viven con obesidad padecen este trastorno.

  • En pacientes candidatos a cirugía bariátrica, la prevalencia supera el 85%.
     

Nogueira detalla que en hombres y mujeres posmenopáusicas, la acumulación de tejido graso en el cuello y la garganta aumenta el riesgo de colapso de la vía aérea durante el sueño. "La faringe es muscular y se relaja al dormir. Si hay exceso de tejido graso, se estrecha el paso del aire: primero aparece el ronquido y, si progresa, se producen las apneas del sueño", señala. Como contraparte, dormir mal también favorece el aumento de peso. El cansancio crónico reduce la iniciativa para la actividad física, promueve el sedentarismo y, en muchos casos, los despertares nocturnos se asocian a la ingesta de alimentos durante la noche.

"El descanso y el sueño son pilares fundamentales en el tratamiento de las enfermedades metabólicas y cardiovasculares, incluida la obesidad. Dormir bien mejora el ánimo, la energía y la capacidad para sostener hábitos saludables", concluyó.

Campaña gratuita en el Hospital de Clínicas

Del 2 al 6 de marzo, de 9 a 12 horas, el Hospital de Clínicas (Av. Córdoba 2351, planta baja, sector A) llevará adelante la Semana de la Obesidad 2026. La actividad se organizará mediante un circuito de seis postas para conocer antecedentes médicos y hábitos de los participantes, realizarles chequeos y brindarles una devolución personalizada. El objetivo es detectar casos no diagnosticados, concientizar sobre la importancia del tratamiento integral y promover hábitos saludables en una enfermedad que afecta a millones de argentinos.

Si bien entre el 40% y el 70% de los casos de obesidad pueden atribuirse a factores genéticos, estos interactúan con las exposiciones ambientales y el estilo de vida. Puede existir predisposición, pero no expresarse si se fortalecen hábitos saludables.

La sociedad tiende a estigmatizar la obesidad, lo que puede derivar en rechazo social, acoso y exclusión, aumentando el riesgo de empeorar el estado de salud. Por eso, campañas como esta también buscan desterrar prejuicios y promover un abordaje respetuoso y científico de la enfermedad.