Con el paso del tiempo, la memoria suele ser una de las primeras funciones en dar señales de desgaste. Frente a este escenario, especialistas de la Universidad de Harvard pusieron el foco sobre un ejercicio milenario que se destaca por sus efectos positivos sobre el cerebro y la salud mental.
Lejos de los entrenamientos intensos o de las rutinas exigentes, Harvard asegura que el Tai Chi es una alternativa eficaz para cuidar la mente. Este ejercicio milenario, originario de China, se basa en movimientos lentos y precisos que se encadenan de manera fluida, acompañados por una respiración controlada. Aunque durante años fue visto solo como una actividad relajante, la ciencia empezó a mirarlo con otros ojos y a confirmar que también puede fortalecer la memoria y las capacidades cognitivas.
Cuáles son los beneficios de este ejercicio milenario
Las investigaciones respaldadas por la Universidad de Harvard muestran que la práctica regular de Tai Chi tiene un impacto directo en el funcionamiento del cerebro. Este tipo de ejercicio estimula la circulación sanguínea cerebral y favorece procesos vinculados al crecimiento de nuevas neuronas, dos factores clave para sostener la memoria y la agilidad mental con el correr de los años.
Uno de los puntos fuertes del Tai Chi es que combina actividad física con atención plena. Cada secuencia de movimientos requiere concentración, coordinación y memoria, lo que obliga al cerebro a mantenerse activo. Aprender y recordar las posturas funciona como un entrenamiento cognitivo constante, similar al que se realiza al adquirir una habilidad nueva o al resolver desafíos mentales.
Además, los estudios señalan que sus beneficios pueden compararse con los del ejercicio aeróbico tradicional, pero sin el impacto físico que muchas veces limita a las personas mayores. Por eso, el Tai Chi es una opción especialmente recomendada para adultos mayores, aunque también resulta beneficioso para quienes buscan prevenir el deterioro cognitivo y mejorar su bienestar general.
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A nivel emocional, esta práctica también ofrece resultados. El ritmo pausado y la respiración consciente ayudan a reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y disminuir la ansiedad. Esta combinación tiene un efecto positivo en la salud mental, ya que favorece la claridad mental y una mayor sensación de equilibrio.
En este sentido, desde Harvard describen al Tai Chi como una herramienta integral para el cuidado del cerebro, dado que no solo fortalece la memoria, sino que también promueve una relación más consciente con el cuerpo y la mente.
