Para el mate: la hierba que mejora la concentración y te da energía sin acidez

Sumar esta hierba al mate potencia la energía, mejora la digestión y reduce el estrés. Te contamos todos los beneficios y cómo prepararlo.

13 de febrero, 2026 | 12.25

El mate es un ritual sagrado para nosotros, pero siempre se puede mejorar. Cada vez más materos se animan a sumar hierbas naturales a la yerba tradicional para potenciar sus beneficios. Y entre todas las opciones, la menta se destaca como una de las más elegidas. No solo por su sabor refrescante, sino porque ayuda a recuperar energía, mejorar la concentración y despejar la mente sin alterar el equilibrio emocional.

A diferencia del café, que puede generar nerviosismo, la menta actúa de manera suave pero efectiva. El secreto está en el mentol, un componente natural que estimula el sistema nervioso central y promueve un mayor estado de alerta. Ideal para esas tardes de estudio, trabajo o simplemente para arrancar el día con todo.

Uno por uno, los beneficios de tomar mate con menta

Incorporar menta al mate no es solo una cuestión de sabor. Esta hierba aporta propiedades que van más allá de lo que imaginás:

  • Refuerza la digestión: ayuda a aliviar molestias como la hinchazón, los gases y la acidez estomacal. Si sos de esos que terminan las comidas con un mate, la menta es tu mejor aliada.

  • Relaja y reduce el estrés: su aroma fresco y sus propiedades naturales favorecen la calma y el bienestar emocional. Un mate con menta después de un día agitado puede ser un verdadero bálsamo.

  • Mejora la respiración: actúa como descongestionante natural. Si estás resfriado o sufrís de alergias, el vapor caliente del mate con menta te va a ayudar a sentirte mejor.

  • Energía sin sobresaltos: a diferencia de otras bebidas estimulantes, la menta genera un efecto revitalizante pero sin alterar los nervios. Te despierta, pero te deja tranquilo.

Cómo incorporar la menta en tu mate

No hay una única forma de hacerlo. Acá te dejamos tres opciones para que elijas la que más te guste:

  1. Hojas frescas: es la opción más natural. Lava bien unas hojas de menta fresca y colocalas directamente sobre la yerba. Con cada cebada, irán liberando su aroma y sabor de forma progresiva.

  2. Menta seca: la conseguís en cualquier herboristería o dietética. Mezclala con la yerba antes de preparar el mate, en la proporción que más te guste. Una cucharadita cada tres de yerba es un buen comienzo.

  3. Infusión de menta: prepará un té de menta bien cargado y usalo en lugar del agua caliente tradicional. El resultado es un mate de sabor suave, uniforme y con todos los beneficios de la hierba integrados desde la primera cebada.

Un consejo para los que recién empiezan

Si nunca probaste el mate con menta, empezá de a poco. Poné solo un par de hojas frescas o una cucharadita de menta seca en tu yerba habitual. Así vas a ir acostumbrándote al sabor sin que resulte demasiado fuerte. Después, cuando le agarres la mano, podés animarte a probar otras hierbas como el poleo, la cedrón o el boldo.

La menta no solo le da un toque diferente al mate, sino que lo convierte en una infusión funcional. Te despierta, te cuida el estómago y te relaja al mismo tiempo. Animate a probarla y convertila en parte de tu ritual. El mate argentino se renueva, y la menta llegó para quedarse.