Piel saludable y radiante: 5 hábitos para mantener la piel hidratada en verano, según expertos

Estos son los 5 hábitos que los expertos en la salud cutánea recomiendan para tener una piel hidratada en verano, sin arrugas y rejuvenecida.

28 de noviembre, 2025 | 09.33

Hay 5 hábitos esenciales que los expertos en salud de la piel recomiendan para mantener un cutis sano e hidratado durante el verano. Durante los días de calor, cuando el sol está mucho más fuerte de lo usual, es fundamental que la piel se mantenga hidratada para protegerla del daño.

El calor y la exposición prolongada al sol, ya sea en el mar o en la pileta, provocan una pérdida acelerada de humedad. Si bien tomar agua es fundamental para mantenerse hidratado, para la piel no es suficiente y se deben incorporar hábitos para mantenerla flexible y saludable.

Los consejos de Rennova para mantener la piel hidratada en verano.

Cómo mantener la piel hidratada en verano: 5 hábitos esenciales

"Una piel deshidratada es fácil de reconocer: suele verse opaca, sin brillo, más tirante y con pequeñas líneas de expresión más visibles. Además, puede sentirse áspera, sensible o con pérdida de elasticidad", señala Dianara Tomé, especialista en medicina estética y rejuvenecimiento facial de Rennova

Y asegura que "estos signos se intensifican durante el verano, cuando la radiación solar acelera la degradación del colágeno y reduce la capacidad natural de la piel para mantener la humedad". Por esta razón, compartió cuáles son los 5 hábitos que todas las personas deberían incorporar en verano para cuidar su piel.

1. Tomar suficiente agua

Mantener una ingesta constante de agua a lo largo del día es clave para reponer los líquidos perdidos. Aunque no tengas sed, lo recomendado es tomar 2 litros de agua todos los días. Para cumplir con este hábito y no olvidarte, lo aconsejable es tener una botellita al lado tuyo a lo largo de todo el día e ir recargándola.

2. Suplementar con colágeno y vitamina C

Estos suplementos ayudan a mantener la firmeza y elasticidad, además de favorecer la producción natural de colágeno. Cabe destacar que antes de tomar cualquier suplemento vitamínico, se debe consultar con un médico.

3. Incluir grasas saludables en la dieta

Las grasas saludables están presentes en la palta, el aceite de oliva o los frutos secos. Estas fortalecen la barrera cutánea y reducen la pérdida de agua. Por supuesto, se deben incluir en un contexto de una dieta saludable y equilibrada en conjunto con otros alimentos.

4. Dormir bien

El descanso nocturno favorece la regeneración celular y la reparación de los tejidos. Lo recomendado es dormir 8 horas diarias. Sin un descanso adecuado, el cuerpo no puede funcionar correctamente.

5. Mover el cuerpo

El ejercicio mejora la circulación y oxigena la piel, potenciando la distribución de nutrientes y agua en todo el organismo. Si te cuesta hacer actividad física o no tenés tiempo, podés empezar por metas chiquitas, como salir a caminar o practicar ejercicios suaves en casa durante unos 15 o 20 minutos e ir subiendo de a poco la intensidad y la cantidad de tiempo que le dedicás.

Los productos y tratamientos disponibles para tener una piel saludable

"Para reforzar la hidratación de manera tópica, se recomienda una rutina diaria que incluya limpieza suave, aplicación de productos con ácido hialurónico o glicerina y el uso de antioxidantes que ayudan a protegerla del sol y del estrés oxidativo", explican desde Rennova.

El protector solar es fundamental y se debe aplicar en el rostro y cuello todos los días. "El sol no sólo deshidrata, sino que también deteriora las fibras de colágeno, proteína que cumple un papel esencial en este proceso, ya que actúa como un sostén interno que mantiene la firmeza y estructura cutánea”, destacan los expertos.

"La disponibilidad de colágeno puede reforzarse a través de una alimentación equilibrada rica en proteínas, vitamina C y minerales como el zinc, así como mediante tratamientos estéticos que estimulan su producción natural, como los bioestimuladores de colágeno", agregaron.

La especialista señaló que "los bioestimuladores ayudan a que la piel recupere su capacidad de generar colágeno y mantener una hidratación más profunda y duradera desde adentro".

Y agrega que "cuando la pérdida de colágeno es más avanzada, los resultados visibles solo se logran con bioestimuladores inyectables". Lo que hacen estos tratamientos es promover la producción de colágeno y ofrecer un efecto más duradero y profundo que las alternativas tópicas o por vía oral.

De esta forma, se puede recuperar la firmeza de la piel, mejorar su textura y prolongar la hidratación desde las capas más profundas. Si se realizan en un contexto en el que se mantienen hábitos saludables, un cuidado de la piel y una nutrición adecuada, la piel se fortalecerá y se mantendrá más elástica y radiante a pesar del calor.