Vine fue la app que inventó el formato de video corto en bucle antes de que TikTok existiera. Twitter la compró en 2012, la cerró en 2016, y el formato que creó terminó siendo la base del negocio de sus competidores. La participación de Dorsey en DiVine no tiene el objetivo de obtener beneficios económicos, sino de corregir un error que cometió como CEO de Twitter: cerrar Vine en primer lugar. Diez años después, el cofundador de Twitter intenta reparar ese error.
El archivo de 500.000 videos
DiVine no arranca desde cero: viene con la historia de Vine adentro. El lanzamiento fue posible gracias a la reconstrucción del archivo original de Vine. Detrás del proyecto está Evan Henshaw-Plath, conocido como Rabble, un antiguo empleado de Twitter que recuperó los videos a partir de una copia de seguridad realizada por Archive Team, un proyecto comunitario de preservación digital. Los archivos estaban almacenados en ficheros binarios de entre 40 y 50 GB, y fue necesario escribir scripts para descifrar su estructura.
Los videos restaurados conservan sus datos de interacción originales. Vistas, likes y comentarios de la época de Vine están incluidos, lo que permite ver el impacto real que tuvo cada clip en su momento. Para los que vivieron la era dorada de la plataforma, es una cápsula del tiempo completa.
Sin IA: la apuesta por la autenticidad
El rasgo más diferenciador de DiVine frente a TikTok, Reels y Shorts es su prohibición total de contenido generado con inteligencia artificial. Los usuarios deben grabar directamente en la aplicación o verificar el origen de los archivos mediante el estándar C2PA, que certifica la procedencia del material digital.
La lógica es contracultural en el contexto actual. Mientras las plataformas competidoras integran filtros de IA, avatares generados y voces sintéticas, DiVine apuesta por lo opuesto: videos de seis segundos, filmados por humanos, sin edición automatizada. En un ecosistema saturado de contenido artificial, la autenticidad se vuelve diferencial.
La infraestructura descentralizada
DiVine no solo es diferente en contenido: también lo es en tecnología. DiVine está construida sobre Nostr, un protocolo social abierto, y el equipo está explorando la integración con AT Protocol —el que usa Bluesky— y con ActivityPub, el protocolo detrás de Mastodon y Threads. Esa arquitectura le da al usuario más control sobre su cuenta y contenido que en las plataformas tradicionales.
Cómo descargarla
DiVine está disponible en la App Store y en Google Play. Por ahora, el acceso es gradual mediante lista de espera y códigos de invitación, aunque el equipo confirmó que esa restricción se eliminará en los próximos meses. También se puede acceder desde el navegador en divine.social.
