Un celular viejo puede tener una segunda vida muy útil dentro de la casa. En lugar de quedar olvidado en un cajón, un equipo Android antiguo puede servir para extender la cobertura de la red inalámbrica en ambientes donde la señal de WiFi llega débil o directamente no llega. La herramienta que hace posible esto se llama NetShare y está disponible gratis en Google Play.
Qué necesitás antes de arrancar
El requisito mínimo es tener un Android con versión 6.0 o superior. Lo ideal es que sea un equipo con Android 10 o superior para asegurar una buena gestión de la antena WiFi. También conviene quitar la SIM del celular viejo —o desactivar los datos móviles— para asegurarse de que lo que comparte es la señal del router y no el plan de datos.
El paso a paso con NetShare
El proceso completo lleva menos de cinco minutos.
- Conectá el celular viejo a la red WiFi de tu casa.
- Ubicalo a mitad de camino entre el router y la zona donde la señal no llega —cuanto más cerca del punto débil, mejor—.
- Descargá NetShare desde Google Play en ese celular.
- Abrí la app y tocá "Start WiFi Hotspot". Esta acción habilita el teléfono como punto de acceso, permitiendo que otros dispositivos se conecten a una nueva red generada por el propio celular.
- En el dispositivo que querés conectar (computadora, tablet u otro celular), buscá la nueva red creada por el celular viejo, ingresá la contraseña que configuraste y ajustá el proxy según indique la app.
- Para desactivarlo, tocá "Stop WiFi Hotspot" en NetShare.
La alternativa sin app: desde los ajustes
Algunos Android más nuevos tienen esta función integrada de forma nativa. Si tu celular viejo tiene la opción de compartir Internet "a través de tu red WiFi" (no solo de datos móviles), podés activar directamente la zona WiFi desde Ajustes → Conexiones → Zona WiFi y Bluetooth, elegir nombre, contraseña y banda (2,4 o 5 GHz), y activar el punto de acceso. Si solo aparece la opción de compartir datos móviles, necesitás usar NetShare.
Lo que no hay que esperar
El celular viejo como repetidor extiende el alcance de la señal, pero no aumenta la velocidad de tu internet. Los extensores sirven para llevar señal a zonas con mala cobertura, pero no multiplican mágicamente el rendimiento del servicio.
Un punto práctico importante: el celular tendrá que estar permanentemente conectado a la corriente, porque la batería se consumirá rápido con este uso. Por ese motivo se recomienda hacerlo solo con smartphones antiguos que ya no vayas a usar de otra forma.
