El clima político en la Argentina atraviesa horas de definiciones y tensiones crecientes. En medio del debate por las transformaciones legislativas, los análisis sobre el comportamiento del presidente Javier Milei sugieren un cambio en la estrategia comunicacional y política del Gobierno. En un reciente intercambio durante el pase de programas en Radio 10, los periodistas Nancy Pazos y Pablo Duggan pusieron el foco en lo que consideran señales de inestabilidad dentro del núcleo de poder libertario.
Según la visión de Pazos, el Gobierno ha mostrado fisuras importantes en el último tiempo. "Es la segunda señal de debilidad en una semana. La primera fue la del INDEC", sostuvo la conductora, sugiriendo que las decisiones oficiales están perdiendo solidez. Para la periodista, el rumbo actual es peligroso para la propia figura presidencial: "Hay que hacer una buena lectura de lo que está pasando. Milei se está tirando un tiro en los pies. Empieza a tomar malas decisiones", advirtió en el aire de la radio.
Por su parte, Pablo Duggan coincidió con el diagnóstico y aportó información sobre el estado de ánimo en la Casa Rosada. "Está preocupado... Sí, está preocupado", afirmó el periodista, vinculando ese sentimiento con el aumento de la tensión en las calles. En ese sentido, destacó el retorno de las protestas masivas como un factor determinante en el humor del mandatario: "Mirá otra cosa: el nivel de conflictividad social que hoy te muestran los canales de TV hace cuánto no veíamos un paro acá, una amenaza de paro allá. Estamos viendo cosas que hace rato no veíamos, eh", analizó.
El fuerte análisis de Nancy Pazos y Pablo Duggan
El debate también giró en torno a la reciente propuesta de crear una "oficina de la verdad", una iniciativa que ambos comunicadores interpretaron como un síntoma de vulnerabilidad. Pazos fue categórica al respecto, señalando que la agresividad discursiva suele esconder inseguridades políticas: "El tema acá es que cuando uno grita es porque estás en problemas". Duggan ratificó esta idea agregando que "el poderoso no grita", a lo que su colega concluyó que la mencionada oficina "va a quedar en el olvido rápidamente. Es un grito de desesperación. Solo hay que esperar un poquito. Están ahí...".
