Chipás fit: la receta perfecta para disfrutar de una versión sana de esta delicia

Esta versión de los chipá es apta para muchas más personas. Se trata de una opción perfecta para disfrutar con unos mates.

26 de febrero, 2026 | 18.36

El chipá fit es una alternativa excelente para disfrutar de este clásico del Litoral sin los excesos de grasas saturadas de la receta tradicional. Al utilizar ingredientes como queso por salut magro, claras de huevo y yogur natural o queso crema 0% en lugar de manteca, se logra un perfil nutricional mucho más equilibrado.

Es una opción ideal para quienes buscan un snack proteico o quieren incluir un carbohidrato de buena calidad en su dieta diaria sin renunciar al sabor auténtico del queso y el almidón de mandioca. En cuanto a su practicidad, esta versión destaca por ser extremadamente rápida de preparar y muy versátil. La masa se logra en pocos minutos y permite ser freezada cruda, lo que facilita tener porciones listas para hornear en cualquier momento del día.

Además, al no requerir el amasado intenso o el tiempo de reposo prolongado de otras preparaciones, se convierte en la solución perfecta para un desayuno o merienda saludable cuando el tiempo es escaso. Otro dato relevante es que, al estar basado en almidón de mandioca, el chipá fit es naturalmente libre de gluten, lo que amplía su consumo a personas celíacas o con sensibilidad al trigo.

Receta de chipá fit

Ingredientes

  • 250g de fécula de mandioca.

  • 200g de queso crema 0% grasa o yogur griego natural sin azúcar.

  • 100g de queso cáscara colorada o pategrás (bajo en grasa si es posible) rallado.

  • 50g de queso reggianito o parmesano rallado para dar sabor.

  • 1 huevo.

  • 1 pizca de sal (ajustar según el salado de los quesos).

  • 1 cucharadita de polvo de hornear.

Chipás.

Paso a paso

  1. Colocar la fécula de mandioca en un bol junto con el polvo de hornear y la sal.

  2. Hacer un hueco en el centro e incorporar el huevo, el queso crema y los quesos rallados.

  3. Integrar todos los ingredientes con las manos hasta formar una masa homogénea que no se pegue a los dedos.

  4. Añadir una cucharada de leche descremada o agua solo si la masa está muy seca y se desgrana.

  5. Armar bollitos del tamaño de una nuez.

  6. Disponer los bollitos en una placa para horno (preferentemente con lámina de silicona o apenas aceitada).

  7. Precalentar el horno a 200°C.

  8. Cocinar por 15-20 minutos hasta que estén apenas dorados por fuera y tiernos por dentro.