La Patagonia argentina se prepara para recibir la séptima edición de Walüng, el festival boutique de música electrónica más exclusivo de la región. Los próximos 30 y 31 de enero, el predio de El Desafío Mountain Resort, en San Martín de los Andes, se convertirá en el escenario de una experiencia que combina sonidos de vanguardia, naturaleza virgen y conciencia ambiental.
Un line-up de jerarquía internacional
Para esta edición de 2026, el festival ha diseñado una curaduría artística que reafirma su posicionamiento en el circuito global. El viernes 30, la jornada comenzará a las 17 con la presencia del legendario Sasha, acompañado por los talentos locales de Soundexile, Darío Arcas y Leandro Fresco.
El sábado 31, el escenario recibirá al prestigioso Patrice Bäumel, junto a referentes nacionales de la talla de Marcelo Vasami, Rocío Portillo y Yuco, garantizando un cierre de primer nivel para los amantes del género.
Más que música: Una experiencia sensorial completa
Fiel a su identidad, Walüng propone una integración total con el entorno patagónico. Las puertas abrirán cada tarde para que el público disfrute de propuestas gastronómicas regionales, frutas frescas y puestos de hidratación. Entre las actividades destacadas fuera de la pista, se incluyen:
- Vuelos cautivos en globo aerostático y carpas místicas con make-up artists.
- Observación astronómica nocturna para contemplar la luna llena y el cielo del sur.
- Una agenda extendida que incluye un Torneo de Golf de 36 hoyos, polo, trekking y cabalgatas.
Compromiso ambiental y desarrollo local
Creado y curado por figuras como Oliverio Sofía, Leandro Fresco, Nicolás Urquiza y Sergio Ochoa, el festival no solo busca el impacto artístico, sino también el turístico y económico en la región. Con más de 35.000 personas que ya han pasado por sus ediciones anteriores, Walüng sostiene su "visión con conciencia", organizando incluso caminatas ecológicas para la limpieza del lago local.
Bajo estándares internacionales de seguridad y calidad, esta séptima edición promete consolidar a San Martín de los Andes como la parada obligatoria del verano para quienes buscan exclusividad y conexión directa con la montaña
