Shakira vuelve a convertirse en el alma musical del evento deportivo más importante del planeta al ser la encargada de la canción oficial del Mundial 2026. Para esta ocasión, la barranquillera colabora con el artista nigeriano Burna Boy, el talentoso músico nigeriano que hoy se posiciona como una de las figuras más influyentes de la escena internacional.
Detrás del nombre artístico de Burna Boy se encuentra Damini Ebunoluwa Ogulu, un cantante, compositor y productor discográfico nacido en Port Harcourt en 1991. Su camino hacia el estrellato comenzó a consolidarse firmemente en 2012 con el lanzamiento de su sencillo Like to Party, perteneciente a su álbum debut L.I.F.E.
Desde sus inicios, el artista se destacó por una propuesta fresca que fusiona las raíces africanas con sonidos contemporáneos, llamando rápidamente la atención de la industria global. El salto definitivo al mercado internacional se produjo unos años después, cuando sellos de la talla de Atlantic Records y Warner Music Group apostaron por su proyección.
Su tercer disco, Outside, significó el debut formal en estas grandes ligas de la música, abriéndole las puertas a reconocimientos de gran prestigio. En 2019, plataformas como Apple Music lo destacaron como un artista clave en ascenso, mientras que certámenes como los premios BET comenzaron a coronarlo como el mejor acto internacional.
La consagración definitiva ante la crítica llegó de la mano de trabajos como African Giant y Twice as Tall. Este último álbum le valió al nigeriano el galardón al Mejor Álbum de Música del Mundo en los prestigiosos Premios Grammy, además de ser distinguido de manera unánime como el artista africano del año en diversos festivales del continente.
La colaboración entre Shakira y Burna Boy en Dai Dai representa un cruce cultural de gran potencia para la Copa del Mundo de este año. Al unir la vasta experiencia de la colombiana en himnos mundialistas con la frescura rítmica y el prestigio del productor nigeriano, la pieza promete convertirse en un clásico inmediato.
Así fue el show de Shakira en Vélez
El estadio de Vélez Sarsfield fue testigo de un reencuentro de alta intensidad emocional con el segundo concierto de Shakira en Buenos Aires. Ante un recinto colmado, la artista colombiana repasó las distintas etapas de su trayectoria mediante un repertorio que combinó clásicos de su primera época, como Estoy Aquí y Día de Enero, con éxitos globales recientes, entre ellos su colaboración junto a Bizarrap.
El vínculo histórico de la cantante con el público local quedó sellado a través de mensajes de agradecimiento que resonaron en todo el estadio de Liniers. Sin embargo, el acontecimiento central de la noche se produjo con la aparición en escena de sus hijos, Milan y Sasha, quienes subieron al escenario para acompañar a su madre en uno de los pasajes más íntimos de la velada.
