La administración Milei cruje. El ministro de Economía, Luis Caputo, no puede controlar el tipo de cambio a pesar de su juego de altas tasas. El titular del BCRA, Santiago Bausilli, permanece impávido ante la permanente salida de divisas. En julio, la autoridad monetaria contabilizó la mayor salida de divisas del sistema privado no financiero, que incluye las operaciones de empresas y los movimientos de los ahorristas. En total, salieron del sistema 5432 millones de dólares. En los primeros siete meses del 2025, la formación de activos externos sumó (fuga de divisas) la friolera de 14.199 millones. Este número representó 2000 millones más de las divisas que ingresaron por el nuevo acuerdo con el FMI (12.396 millones).
La administración nacional tendrá que seguir con sus malabares narrativos para disimular la hecatombe cambiaria que se inició tras el desarme de posiciones del J.P.Morgan, situación que derivó en un tobogán (pero hacia arriba) de la tasa de interés para controlar un tipo de cambio que cerró el mes en los 1360 pesos con una tendencia hacia el alza.
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De acuerdo al informe del BCRA “Evolución del Mercado Cambiario y Balance Cambiario”, durante julio las entidades del sector privado no financiero (personas y empresas) adquirieron billetes y divisas por un total de 5432 millones de dólares, la cifra más alta en lo que va del año. En junio, habían sido 4051 millones, seguido por los 3226 millones de mayo, y otros 2021 millones en abril.
El número luce abrumador. Por eso el BCRA tuvo que aclarar que todas estas compras no eran, necesariamente, fuga de divisas.
“Cabe señalar que, parte de los fondos adquiridos y registrados en la cuenta billetes quedan depositados en cuentas locales o pueden ser utilizados posteriormente para la cancelación de consumos con tarjetas en moneda extranjera y no necesariamente constituir formación de activos externos como destino final de estos fondos. De forma similar, en cuanto a los egresos por divisas, en parte pueden ser destinados a la cancelación de pasivos con el exterior (por ejemplo, para pagos de deuda comercial y financiera externa o utilidades y dividendos)”, puede leerse en el documento de la autoridad monetaria.
Lo cierto es que los dólares salen y no entran como quedó evidenciado en otro informe del BCRA sobre la Inversión Extranjera Directa (IED). Los aportes de capital del primer trimestre de este año fueron de 510 millones de dólares.
“La inversión directa en 2024 fue la más baja de todo el siglo XXI. Para los primeros seis meses de 2025 la inversión directa es negativa, o sea son más los egresos que los ingresos. Las inversiones están saliendo del país”, sostuvo Ernesto Mattos, director del Instituto de Estudios para el Desarrollo Productivo y la Innovación de la Universidad de José C. Paz.
Del total de los 5432 millones que salieron del sistema durante julio, las personas humanas compraron billetes por 3.408 millones. La cantidad de personas que operaron ascendió a 1,3 millones de individuos.
Con la soja no alcanza
Durante el séptimo mes del año, el cobro por exportaciones registró un alza interanual del 75%, explicado por el comportamiento extraordinario del sector agropecuario, especialmente los sojeros que apuraron ventas durante junio para usufructuar el beneficio de una alícuota de retenciones del 26%. El sector aportó 4632 millones de dólares, situación que no se repetirá en los resultados de agosto.
“El acceso a la mencionada reducción (de las retenciones) estaba condicionado a que los exportadores liquiden al menos el 95% de las divisas generadas por estas mercaderías dentro de un plazo máximo de quince días hábiles a partir de la Declaración Jurada de Venta al Exterior (DJVE) correspondiente. Por esta razón, los últimos días de junio estuvieron marcados por un alto registro de DJVE, lo cual se tradujo en ingresos anticipados de cobros de exportaciones durante el mes de julio”, puede leerse en el informe del BCRA.
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Las cuentas de agosto serán otro cantar; apenas superarían una liquidación de divisas por 1600 millones de dólares, con una venta por 4 millones de toneladas de soja cuando en julio habían sido 10 millones de toneladas, según los análisis del consultor Javier Preciado Patiño.
El resto de las exportaciones tampoco alcanzaron para cubrir la cantidad de dólares que salieron del sistema como consecuencia del clima de incertidumbre creado por los movimientos erráticos del equipo económicos. Según el último informe del BCRA, el rubro “Alimentos, Bebidas y Tabaco” aportó 858 millones, seguido por otros 807 millones de Energía y 649 millones de la minería.
Por otro lado, los pagos de importaciones de bienes a través del mercado de cambios totalizaron los 6.289 millones de dólares, un 18% por encima del mismo mes del año previo y un 9% mayores a los del mes pasado. Este valor estuvo ligeramente por debajo de las importaciones de bienes FOB del mes, de USD 6.405 millones.
“Los importadores pueden cancelar importaciones y deuda comercial a través del acceso (con ciertas restricciones) a los mercados alternativos y también con BOPREAL, por lo que, para realizar una estimación de la variación del endeudamiento comercial, es necesario tener en cuenta todos estos mecanismos de pago”, indicaron desde la autoridad monetaria.
Los importadores cancelaron obligaciones por importaciones a través del Bopreal (una suerte de estatización de la deuda de los importadores garantizada por el BCRA a través de un título público remunerado) por unos 1.400 millones de dólares durante julio.
Tarjeteando
La cuenta “Servicios” registró un déficit de 928 millones de dólares, un 157 por ciento superior al resultado negativo del mismo período del año pasado (361 millones). Según el Central, este rojo se explicó por los egresos netos en concepto de “Consumos de bienes y servicios pagados con tarjetas, viajes y pasajes (excluyendo servicios digitales)” por 817 millones, otros servicios por 333 millones y fletes y seguros (vinculados al comercio exterior) por 132 millones.
El saldo negativo fue parcialmente compensado por el ingreso de 355 millones de dólares en concepto de “Servicios empresariales profesionales y técnicos”.
Los egresos brutos por consumos de bienes y servicios pagados con tarjetas, viajes y pasajes fueron de 1.192 millones de dólares.