El empleo industrial pyme perdió casi 49 mil puestos en un año y se profundiza la crisis

La industria manufacturera perdió 48.950 puestos de trabajo registrados en un año y encadenó 26 meses consecutivos de caída del empleo formal. Mientras el Gobierno celebra la desaceleración inflacionaria y la estabilidad financiera, con recesión. 

29 de mayo, 2026 | 12.46

La industria manufacturera volvió a mostrar en febrero un deterioro sostenido del empleo formal y consolidó una tendencia negativa que atraviesa a buena parte de la economía real desde la llegada de Milei al Gobierno. Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) relevados por Industriales Pymes Argentinos (IPA), el sector perdió 48.950 puestos de trabajo registrados en la comparación interanual y acumula una caída de 4,1 por ciento frente al mismo mes de 2025.

El informe difundido por la entidad pyme reflejó que en febrero de 2026 la industria manufacturera contabilizó 1.138.536 trabajadores registrados, contra los 1.187.486 existentes un año atrás. La caída también se verificó en términos mensuales, ya que en la medición desestacionalizada se perdieron otros 2.594 empleos respecto de enero. El retroceso fabril se da en un contexto de retracción del consumo interno, apertura importadora y paralización de numerosos sectores productivos que todavía no logran recomponer niveles de actividad.

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De acuerdo con los registros de la SRT, el total de trabajadores registrados en unidades productivas alcanzó en febrero los 9.529.360 asalariados, lo que implicó una reducción interanual de 108.143 puestos frente a los 9.637.503 existentes en febrero de 2025. En términos porcentuales, la caída global fue de 1,2 por ciento.

Sin embargo, el informe de IPA advierte que el golpe más severo se concentra sobre las actividades vinculadas directamente al mercado interno. La industria manufacturera explicó casi la mitad de los empleos destruidos en el último año, mientras que el comercio mayorista y minorista perdió otros 21.952 puestos de trabajo. Ambos sectores encabezan la lista de actividades más afectadas por la caída de la demanda y la pérdida de capacidad adquisitiva de los salarios.

“La consolidación de más de dos años de caída ininterrumpida evidencia que la pérdida de puestos de trabajo ha dejado de ser un ajuste transitorio para transformarse en un daño estructural”, sostuvo el estudio elaborado por Industriales Pymes Argentinos. La definición sintetiza la preocupación de numerosas cámaras empresarias que observan cómo el ajuste fiscal y monetario aplicado por el Gobierno comenzó a trasladarse de manera permanente sobre la producción y el empleo.

Frente a enero de 2026, el sistema formal perdió otros 36.690 puestos registrados, acelerando una dinámica descendente que ya se extiende durante 26 meses consecutivos. El documento de IPA precisó que “tomando como referencia el mes de diciembre de 2023, el empleo formal registra al mes de febrero de 2026 una pérdida acumulada de 364.554 puestos a lo largo de 26 meses consecutivos, equivalente a una pérdida promedio de 14.021 empleos por mes”.

Ese proceso coincide con un fuerte ajuste del entramado productivo pyme, donde muchas empresas comenzaron a operar con niveles mínimos de actividad o directamente cerraron sus puertas. El informe empresario señaló que desde la asunción de Milei desaparecieron “24.978 empresas aportantes”.

La industria aparece particularmente afectada porque combina varios factores simultáneos: caída del consumo, aumento de costos, apertura importadora, encarecimiento del financiamiento y desplome de la obra pública. Sectores vinculados a la metalurgia, materiales para la construcción, línea blanca, calzado, textil y alimentos vienen reportando caídas persistentes en ventas y utilización de capacidad instalada.

El presidente de IPA, Daniel Rosato, cuestionó el rumbo económico y advirtió sobre el impacto social de la política oficial. “De nada sirve tener estabilidad financiera si las Pymes quiebran. Lo único que estamos planificando son los despidos o los cierres de las fábricas y eso no coincide con un plan de un gobierno capitalista y libre”, afirmó el dirigente industrial al presentar el relevamiento.

Rosato también apuntó contra el contraste entre los indicadores financieros celebrados por el Gobierno y la situación de la economía productiva. “Estamos ante un modelo que festeja la paz cambiaria y el riesgo país a costa de la destrucción sistemática del mercado interno y la aniquilación de las Pymes. El rebote de la actividad del que habla el Gobierno es un espejismo para la economía real, porque el crecimiento no derrama y está atado exclusivamente a sectores extractivos que no generan empleo masivo. Mientras tanto, las fábricas y los comercios siguen bajando las persianas todos los días”, aseguró.

El cuestionamiento empresario coincide con distintos informes sectoriales que muestran una recuperación muy heterogénea de la economía. Mientras algunos segmentos vinculados al agro, la energía y la minería exhiben crecimiento y mejora exportadora, buena parte de la producción industrial destinada al consumo interno continúa operando muy por debajo de sus niveles históricos.