La alarma de la ONU por la tortura israelí a palestinos: "política estatal deliberada"

El Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura manifestó su "particular preocupación" por el hecho de que el número de muertes en prisiones. La estremecedora enumeración de denuncias del informe.

30 de noviembre, 2025 | 16.14

El Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura manifestó su preocupación en un informe publicado el viernes por el hecho de que Israel somete a torturas a prisioneros y detenidos palestinos. Las denuncias incluyen castigos crueles y degradantes, abusos sexuales y formas de tortura sexualizadas, malas condiciones sanitarias y denegación sistemática de atención médica.

La entidad de la ONU criticó duramente a Israel por haber violado sus obligaciones en virtud de la Convención contra la Tortura, de la que es signatario. El remamiento se basó en información procedente de numerosas fuentes, incluidos palestinos, el gobierno israelí y organizaciones internacionales e israelíes.

Uno de los reclamos fue la utilización del término "combatientes ilegales", un estatus que no está reconocido en el derecho internacional y niega a los prisioneros palestinos los derechos de los detenidos criminales o prisioneros de guerra. También precisó que Israel se niega a proporcionar información a las familias de los detenidos "sobre su suerte o paradero, colocándolos efectivamente fuera de la protección de la ley, una práctica que equivale a una desaparición forzada".

Otro de los puntos que destacó el Comité es la práctica extendida de las detenciones administrativas. Es decir, encarcelar a los palestinos bajo un procedimiento de "detención preventiva"  basado en información confidencial que no se revela ni a los detenidos ni a sus abogados. Además, no se celebran audiencias judiciales para la presentación de pruebas en sus casos, y los letrados de los detenidos no tienen acceso a las pruebas en su contra, salvo a un breve resumen que presenta las sospechas contra sus clientes.

La preocupación de la ONU

El comité expresó su preocupación por el grave deterioro de las condiciones de encarcelamiento de los detenidos y prisioneros palestinos como resultado de las políticas del Ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, calificándolas como "una política estatal deliberada de castigo colectivo".

La tortura, precisa el informe, "constituye crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad y forma parte del actus reus del genocidio". Entre las denuncias que recibieron, hay: palizas severas y repetidas, ataques de perros, electrocución, ahogamiento simulado, uso de posiciones de estrés prolongadas, violencia sexual, amenazas contra los detenidos y sus familiares, insultos a la dignidad personal y humillaciones como obligarlos a comportarse como animales o ser orinados encima, negación sistemática de atención médica [y] uso excesivo de restricciones, que en algunos casos resultó en amputaciones.

El informe también enumera "la realización de cirugías sin anestesia, la exposición a frío o calor extremos, incluida agua hirviendo, la negación de una nutrición y agua adecuadas, la privación de ropa, sueño y acceso a instalaciones y productos de higiene, incluidos productos de higiene femenina, la privación de luz u oscuridad, el uso de música y ruidos fuertes, la negación del derecho a practicar libremente la propia religión y el uso forzoso de medicamentos alucinógenos".

De acuerdo a las acusaciones, el uso de los alucinógenos se realizó "de manera discriminatoria, contra los palestinos, y con fines que incluyen la extracción de información o confesiones y como medio de imponer castigos, incluidos castigos colectivos".

El comité manifestó que le preocupa especialmente el hecho de mantener a los presos en una celda durante 23 horas al día, a veces durante días consecutivos, sin acceso a duchas, ventilación, electricidad ni agua, sin pertenencias personales y, a veces, encadenados.

Según el relevamiento, a los presos se les niega el acceso a tratamiento médico básico y son tratados con los ojos vendados y esposados. Además, muchos de los detenidos padecen sarna y no se realizan esfuerzos adecuados para tratar la enfermedad.

Añadieron también que los presos no reciben una nutrición adecuada y muchos perdieron una cantidad significativa de peso, "lo que, en algunos casos, ha contribuido a su muerte bajo custodia". 

Muertes de palestinos en las cárceles de Israel

Desde el 7 de octubre, se registraron 98 muertes de palestinos en cárceles israelíes. Las autopsias de algunos cuerpos de detenidos "indicaron signos de tortura y malos tratos, incluyendo denegación de atención médica y desnutrición extrema", resaltó el informe, y añadió que "hasta la fecha, ningún funcionario estatal ha sido responsabilizado ni ha rendido cuentas por dichas muertes".

El comité expresó "su particular preocupación" porque el número de muertes bajo custodia hasta la fecha "parece ser anormalmente alto y parece haber afectado exclusivamente a la población de detenidos palestinos".

Si bien toma en cuenta los comentarios israelíes "sobre sus opiniones acerca de la veracidad de la información" presentada, el Comité "está, no obstante, profundamente preocupado por los informes que indican una política estatal de facto de tortura y malos tratos organizados y generalizados durante el período del informe que se ha intensificado gravemente desde el 7 de octubre de 2023".