Las autoridades marroquíes comenzaron a organizar el regreso gradual de los residentes a la ciudad de Ksar El Kebir y otras zonas del noroeste afectadas por las inundaciones a medida que mejoraban las condiciones meteorológicas, informaron medios de comunicación estatales el lunes.
Las autoridades, con el apoyo del ejército, habían ayudado a evacuar a 188.000 personas desde principios de febrero, para protegerlas de las crecidas de los ríos que arrasaron 110.000 hectáreas en el noroeste.
La mayoría de los residentes de Ksar El Kebir, a 213 kilómetros al norte de Rabat, ya pueden regresar a sus hogares, excepto los que viven en algunos barrios, informó el lunes el Ministerio del Interior.
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Se ofrecieron viajes gratuitos en tren y autobús para ayudar a transportar a los residentes que habían buscado refugio con familiares en otras ciudades, o en centros y campamentos proporcionados por las autoridades, según mostró la televisión estatal.
Marruecos tiene previsto gastar 3.000 millones de dirhams (330 millones de dólares) para mejorar la infraestructura y ayudar a los residentes, agricultores y operadores afectados por las inundaciones en las zonas anegadas, informó la semana pasada la oficina del primer ministro, que declaró zonas catastróficas a los municipios más afectados.
La presa de Oued Makhazine, que había alcanzado el 160% de su capacidad, se vio obligada a liberar gradualmente agua río abajo tras unas entradas excepcionales, lo que provocó el aumento del nivel del agua en el río Loukous, que inundó Ksar El Kebir y las llanuras circundantes.
Las precipitaciones de este invierno boreal fueron un 35% superiores al promedio registrado desde la década de 1990 y tres veces superiores a las del año pasado, según datos oficiales.
Con información de Reuters
