La actriz Ana Garibaldi, protagonista de las producciones como El Marginal y En El Barro, habló sobre la situación de la ficción en Argentina y no dudó en cuestionar el rumbo político y social del país bajo la gestión de Javier Milei. En este marco, también apuntó contra la reforma laboral y sostuvo que “está todo muy oscuro el panorama”.
En una entrevista reciente, la artista se refirió a la industria audiovisual y afirmó que “la veo mal, no por la calidad, sino porque tenemos actores y actrices increíbles, producciones maravillosas, y es una pena lo que está pasando”. Garibaldi recordó las dificultades que atravesó el sector durante la pandemia y cómo, pese a los obstáculos, decidió disfrutar la oportunidad de trabajar. “En la Argentina de hoy es casi como un milagro estar protagonizando. Hay tantos compañeros y compañeras que no tienen laburo. Está muy terrible la situación en general, y cada vez peor ahora con la reforma laboral. Está todo muy oscuro el panorama”, advirtió, en clara referencia a las medidas impulsadas por el gobierno de Milei.
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Críticas a las políticas de Javier Milei
La actriz también se refirió a la baja de la edad de imputabilidad, una iniciativa defendida por el oficialismo, y fue tajante: “Lo consideré un error por donde lo mires. A mí me parece que lo único que puede salvarnos como sociedad es la educación y las oportunidades. No estoy de acuerdo con estas políticas”. En ese sentido, subrayó que el sistema penitenciario “ya no está funcionando” y que insistir en el castigo sin alternativas “no sirve”.
Garibaldi destacó la importancia de visibilizar realidades que suelen ser ignoradas, como la infancia en contextos de encierro. “Me resonó mucho ver cómo los niños acompañan a sus madres en las cárceles. Tengo una hija de nueve años y se me ponen los pies de gallina. Hay chicos que ni siquiera saben lo que es un picaporte, esperan que la puerta se abra sola como en las celdas. Es una imagen potentísima”, relató.
Con un tono crítico, la actriz concluyó que, pese a la crisis, mantiene la fe en la resistencia colectiva: “No vamos a bajar los brazos, seguiremos remando”. Su voz se suma así a la de otros referentes culturales que cuestionan las políticas de Milei y alertan sobre el impacto que tienen en el mundo del trabajo, la ficción y la educación.
