En el marco del conflicto docente que atraviesa el gobierno de Juan Pablo Valdés, Corrientes volvió a quedar en el centro de la polémica tras conocerse la situación de las maestras rurales, que deben hacer “dedo” sobre la ruta para poder llegar a dar clases en el interior provincial.
La situación tomó visibilidad nacional luego de que el canal A24, en un móvil sobre la búsqueda del niño Nahuá en la zona rural, registrara a las docentes esperando transporte al costado de la ruta mientras viajaban hacia la Escuela Primaria N° 948 “José Hernández”, ubicada en el paraje San Juan. Las maestras Nilda Gómez y Verónica Valenzuela relataron las dificultades cotidianas para sostener el funcionamiento de la escuela en un contexto marcado por bajos salarios y falta de recursos.
“Si queremos un vehículo, tenemos que pagar de nuestro sueldo”, explicaron las docentes quienes perciben alrededor de 800 mil pesos mensuales y no cuentan con transporte oficial ni viáticos para trasladarse desde la ciudad de Esquina hasta el establecimiento rural. La jornada laboral comienza cerca de las cinco de la mañana. Desde allí deben recorrer varios kilómetros hasta llegar al paraje, dependiendo de la solidaridad de automovilistas que las acercan para poder cumplir con las clases.
Del mismo modo, las docentes explicaron que la falta de personal obliga a asumir tareas que exceden ampliamente la actividad pedagógica. Además de enseñar en aulas plurigrado, también deben encargarse de la limpieza y del comedor escolar. “Tenemos tres docentes de primaria y una de jardín. Cada una tiene su aula y atendemos dos grados a la vez”, detallaron sobre la organización escolar en la zona rural.
La ausencia de porteros y auxiliares hace que las maestras deban limpiar el edificio y preparar el desayuno y la comida para los estudiantes. En ese contexto, señalaron que la situación social de muchas familias se agravó por la crisis económica. “Lo más importante hoy es la comida”, afirmaron, al describir la realidad que atraviesan los alumnos de parajes alejados.
El ajuste de Valdés contra los docentes
El conflicto docente se remonta desde hace meses, con el último hecho con data de los últimos días de abril. "Quedamos en que íbamos a hacer más reuniones, pero lamentablemente hasta este momento no tuvimos otras, queremos hablar por lo que está pasando el sector”, expresó a Perfil, el representante de la Asociación Correntina de Docentes Provinciales (ACDP), José Gea. El dirigente señaló que la devaluación y la inflación hacen imperiosa una nueva recuperación de haberes para evitar que el salario docente siga perdiendo terreno.
El pedido de reapertura de paritarias se apoya en datos que el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Corrientes (SUTECO) presentó ante la cartera educativa dirigida por Ana Miño. Según el gremio, en la región del NEA la inflación acumulada alcanzó un 11,5% solo durante el primer trimestre del año, mientras que la Canasta Básica registra una suba del 24% desde agosto de 2025.
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Uno de los principales focos de conflicto, además, es la denuncia presentada por SUTECO y la CTERA. Según los gremios, directivos y supervisores estarían imponiendo la asistencia obligatoria los días sábados para realizar tareas ajenas a la labor pedagógica, como limpieza, fumigación, arreglos de infraestructura y desinfección.
En una nota formal dirigida a las autoridades educativas, los sindicatos exigieron que se deje sin efecto esta medida al considerar que implica una sobrecarga laboral, ya que los docentes ya realizan tareas de planificación y corrección fuera del horario de clases. Además, remarcaron que se vulnera el derecho al descanso, al no respetarse las 48 horas semanales correspondientes, y advirtieron que no existe ningún tipo de compensación salarial ni acuerdo paritario que respalde estas jornadas extraordinarias. En ese sentido, también apuntaron a la crisis de infraestructura escolar y fueron categóricos: “No es responsabilidad del docente resolver el deterioro de los edificios educativos”.
Aumenta la demanda en comedores
En paralelo, las infancias correntinas no quedan al margen de la crisis. Según el INDEC, la provincia de Corrientes alcanza a 31,3% y el 7,6% respectivamente a niveles de pobreza e indigencia que alcanzaron al cierre del segundo semestre de 2025. Esta situación se refleja con mayor intensidad en comedores y merenderos de la capital, donde en los últimos meses se registró un aumento de la concurrencia de familias, incluyendo niños y jubilados, que buscan acceder a una comida o a una taza de leche con pan para subsistir.
En este contexto, la caída del consumo, los salarios deteriorados y las jubilaciones en niveles bajos impactan de lleno en la realidad cotidiana de la provincia, en línea con un escenario económico nacional adverso. En paralelo, el debate político local se mantiene atravesado por la gestión provincial de los hermanos Valdés, en un marco de alineamiento con las políticas del gobierno de Javier Milei.
