Volvió después de 20 años: reaparece un animal extinto en Sudamérica que caza mamíferos sin compasión

El avistamiento de un águila harpía joven en la selva misionera marca un hito ambiental tras más de dos décadas de búsqueda científica.

02 de febrero, 2026 | 20.00

Un ave que ser creía extinta fue vista en las selvas misioneras y se convirtió en un verdadero hito ambiental. Se trata del águila harpía, una especie de gran tamaño -puede llegar a medir dos metros- con un plumaje generalmente de color oscuro considerada, además, un superdepredador.

Durante décadas, el ave había desaparecido del radar de los científicos que la rastreaban en distintas regiones del norte argentino. Ante la falta total de registros, con el paso del tiempo se instaló la creencia de que la especie se había extinguido en el país.

Sin embargo, a partir de las grabaciones obtenidas por cámaras instaladas en entornos naturales, se logró documentar la presencia de un ejemplar joven de águila harpía merodeando la selva misionera. Para los especialistas, el desafío ahora es proteger el ecosistema donde habita y garantizar su supervivencia en ese territorio.

Esto resulta fundamental porque el águila harpía solo habita en ambientes altamente conservados: cuando esas condiciones se deterioran, tiende a desplazarse hacia otros lugares. En ese sentido, su presencia -o ausencia- funciona como un indicador natural del estado de la selva.

Una investigación minuciosa que llevó más de dos décadas 

Los científicos Manuel Encabo y Sergio Moya encabezaron una investigación que se extendió por más de dos décadas en busca del águila harpía. El trabajo de campo implicó largas tareas de observación y seguimiento hasta lograr la documentación de la especie. En ese recorrido exploraron diversas áreas naturales de Misiones, Formosa, Salta y Jujuy.

Encabo y Moya admitieron que el avistamiento del águila harpía no fue sencillo, ya que se trata de un ave extremadamente escurridiza y la densa vegetación de la selva misionera dificultó aún más el procedimiento. Finalmente, tras años de búsqueda, lograron el registro. El ejemplar hallado tiene alrededor de dos años y un peso cercano a los nueve kilos.

Los investigadores sostienen que el próximo paso será reforzar al máximo las medidas de protección de la especie, ya que su desaparición pudo estar vinculada a múltiples factores, en especial a la caza furtiva y a la deforestación de su hábitat natural.