Vivió hace 770.000 años: hallan nuevos restos del antepasado del homo sapiens que cambian la historia

Un estudio publicado en la revista Nature revela el descubrimiento de fósiles de 773.000 años de antigüedad en Marruecos que pertenecen al linaje directo de nuestra especie. 

30 de enero, 2026 | 22.12

Un equipo internacional de científicos identificó en una cantera de Casablanca, Marruecos, los restos fósiles que representan la población más cercana hasta la fecha al ancestro directo del Homo sapiens. Este hallazgo, liderado por el reconocido paleoantropólogo francés Jean-Jacques Hublin y publicado recientemente en la revista Nature, es clave para entender nuestra evolución. 

El anuncio se realizó esta semana y detalla el hallazgo de restos óseos pertenecientes a tres individuos: tres mandíbulas (dos adultos y un niño), varios dientes y vértebras. Los análisis forenses indican un final trágico para estos homínidos, cuyos cuerpos habrían sido devorados por carnívoros hace cientos de miles de años.

Según los científicos, los fósiles encontrados tienen una antigüedad aproximada de 773.000 años. Esta precisión fue posible gracias al estudio de los sedimentos, que conservan las marcas de la última reversión del campo magnético terrestre.

Los investigadores describen a estos individuos como un "mosaico biológico". Aunque se clasifican como una población norteafricana de Homo erectus evolucionados, presentan rasgos que anticipan la llegada del Homo sapiens. Poseen características similares al Homo erectus, pero con una morfología que ya se aleja de los neandertales europeos.

"Yo los definiría como una población norteafricana de Homo erectus evolucionados que tenían un mosaico de rasgos primitivos y avanzados. Esto nos plantea una imagen más compleja de la evolución humana con distintas poblaciones a ambos lados del Mediterráneo, más que una sola población ancestral", explicó Hubin en diálogo con El País. 

La importancia del hallazgo

Para los líderes de esta investigación, el descubrimiento de los fósiles posee una relevancia que se puede explicar en tres partes: la primera es que refuerza la teoría de que el linaje humano moderno tiene sus raíces profundas en el continente africano; la segunda tiene que ver con que debilita la hipótesis de un origen asiático y pone en duda el papel del Homo antecessor como ancestro directo del sapiens; y la tercera tiene que ver con la continuidad evolutiva, ya que en 2017, el mismo equipo encontró en Marruecos al Homo sapiens más antiguo (300.000 años).

Este nuevo hallazgo de 773.000 años agrega un vacío en la cronología de nuestra especie.

En este sentido, las investigaciones científicas sobre nuestro origen deben continuar. De hecho, expertos críticos señalan que el estudio no ha integrado fósiles clave hallados en Asia y aún queda una "brecha" de fósiles entre los 700.000 y los 300.000 años de antigüedad.