Tres cóndores andinos vuelven a volar en la Patagonia a tras años de trabajo científico

Tres cóndores andinos volvieron a surcar los cielos patagónicos de Chile después de un proceso de rehabilitación y colaboración internacional.

11 de mayo, 2026 | 19.00

En un hecho que emociona a toda la Patagonia y fortalece lazos entre Chile y Argentina, tres cóndores andinos recuperaron su libertad tras un extenso proceso de rehabilitación. El Parque Nacional Patagonia, en Chile, fue el escenario donde estos majestuosos ejemplares volvieron a surcar los cielos, simbolizando grandeza y libertad para la región.

Los protagonistas de esta historia son Carmen, Auquinco y Farellón, tres cóndores que atravesaron un camino complejo antes de regresar a su hábitat natural. Carmen nació en cautiverio en 2023, mientras que Auquinco y Farellón fueron rescatados de situaciones críticas en distintos puntos de Chile. Su viaje hacia la libertad comenzó en octubre pasado cuando el Programa “Avión Solidario” de LATAM los trasladó desde el Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces en Santiago hasta el Parque Nacional Patagonia.

Una vez en la Patagonia, los cóndores pasaron tres meses en un período de aclimatación durante el cual expertos en veterinaria y biología monitorearon su salud y comportamiento. Este proceso incluyó ajustes en la alimentación, ejercicios de vuelo controlados y evaluaciones físicas para garantizar que estuvieran preparados para enfrentar las duras condiciones naturales de la región.

La liberación es fruto de años de planificación y cooperación internacional, enmarcada dentro del Proyecto Manku, una alianza entre la Fundación Rewilding Chile, Filantropía Cortés Solari y Aves Chile (UNORCH), con apoyo de diversas instituciones como el Zoológico Nacional del Parque Metropolitano, el Servicio Agrícola y Ganadero, la Corporación Nacional Forestal, Bioamérica Consultores y LATAM.

Para asegurar un seguimiento detallado de su adaptación, cada cóndor lleva incorporados transmisores satelitales y de radio de última generación. Esta tecnología permitirá a los científicos estudiar sus rutas de vuelo, fuentes de alimento y las amenazas que enfrentan, datos esenciales para la conservación del cóndor andino en toda la región andina, incluyendo Argentina.

Los cóndores pasaron tres meses en aclimatación con ejercicios de vuelo controlados.

El impacto de la actividad humana en la población de cóndores

El cóndor andino es un ave emblemática con una envergadura de hasta 3.3 metros y un peso que puede alcanzar los 15 kilogramos en los machos. Su rol ecológico es vital, ya que actúa como el principal carroñero de los Andes, ayudando a prevenir la propagación de enfermedades al consumir animales muertos.

Sin embargo, la especie enfrenta múltiples amenazas que ponen en riesgo su supervivencia. Entre ellas se cuentan la caza ilegal, intoxicación por plomo de municiones, tráfico de fauna, colisiones con infraestructura eléctrica y el uso de venenos para controlar depredadores del ganado. Además, su baja tasa de reproducción —una cría cada dos años— y la madurez sexual tardía dificultan la recuperación de su población.

Mientras que en el norte de los Andes la población de cóndores ha caído drásticamente, en Chile y Argentina, aunque todavía más numerosas, también muestran tendencias preocupantes. La liberación de Carmen, Auquinco y Farellón representa un paso crucial para revitalizar esta especie y fortalecer la conservación en ambos países.