Tiene 266 habitantes y queda a una hora de CABA: el pueblo definitivo para desconectar el fin de semana

Con menos de 200 habitantes, Plomer conserva el espíritu del campo bonaerense y se consolida como una escapada ideal para quienes buscan historia, tranquilidad y turismo rural.

13 de junio, 2026 | 15.04

A poco más de una hora de la Ciudad de Buenos Aires existe un rincón que conserva intacta la esencia del campo bonaerense. Se trata de Plomer, una pequeña localidad del partido de General Las Heras que, con menos de 300 habitantes, se convirtió en uno de los destinos favoritos para quienes buscan desconectarse del ritmo frenético de las grandes ciudades y reencontrarse con la tranquilidad de otra época.

Ubicado sobre un acceso que nace en la Ruta Provincial 6, entre Luján y General Las Heras, Plomer nació en 1908 alrededor de su estación ferroviaria, construida por la Compañía General de Ferrocarriles de la Provincia de Buenos Aires. Como ocurrió con muchos pueblos del interior bonaerense, el tren fue el motor que impulsó su crecimiento y desarrollo.

Cómo es la historia de Plomer, el pueblo bonaerense de 266 habitantes 

La localidad debe su nombre a Pedro Plomer Huguet, abuelo de Narciso Plomer Lozano, fundador del pueblo. Durante décadas, la actividad ferroviaria atrajo comercios, almacenes, hospedajes y productores rurales que encontraron en el tren una vía fundamental para transportar mercaderías y conectar la región con otros puntos de la provincia.

Sin embargo, el cierre de los servicios ferroviarios en las últimas décadas del siglo XX provocó un fuerte impacto. Muchos habitantes emigraron y el pueblo perdió gran parte de la actividad que lo había caracterizado. Aun así, Plomer logró preservar su identidad y hoy se presenta como un refugio para quienes buscan turismo rural, aire puro y paisajes abiertos.

La histórica estación ferroviaria de Plomer, partido de Gral. Las Heras.

El corazón del pueblo sigue siendo su histórica estación. Restaurada y puesta en valor en los últimos años, funciona como símbolo de la memoria ferroviaria local y uno de los principales atractivos para visitantes y aficionados a la historia del tren argentino.

Las calles tranquilas, los viejos almacenes de campo, las propuestas gastronómicas de cocina criolla y la posibilidad de realizar caminatas, cabalgatas o simplemente disfrutar del silencio convierten a Plomer en una escapada ideal para el fin de semana. La ausencia de contaminación lumínica incluso permite contemplar cielos estrellados difíciles de encontrar cerca de los grandes centros urbanos.