El 2026 será un año de ajustes importantes para WhatsApp. La plataforma propiedad de Meta avanza con modificaciones que no solo suman funciones, sino que también cambian dinámicas que parecían inamovibles dentro de la aplicación.
Algunas novedades ya están en fase de prueba, mientras que otras comenzarán a implementarse de forma progresiva en Android, iOS y la versión web.
Más control y nuevas herramientas en los chats
Uno de los ejes principales de los cambios está en la privacidad y personalización. WhatsApp busca que el usuario tenga mayor control sobre lo que comparte y cómo lo hace.
Entre las modificaciones previstas se destacan:
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Mejoras en el bloqueo y ocultamiento de chats, con accesos más discretos.
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Opciones ampliadas para editar mensajes enviados.
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Ajustes en la gestión de grupos y comunidades.
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Cambios en la visualización de estados y notificaciones.
También se esperan mejoras en la integración multidispositivo, con una experiencia más estable entre celular y computadora.
Llamadas, canales y funciones inteligentes
Otro frente de cambio está en las llamadas y la interacción con contenido.
WhatsApp apunta a fortalecer:
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La calidad de videollamadas.
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Nuevas herramientas para administradores de canales.
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Posible incorporación de funciones con inteligencia artificial para asistencia en chats.
La tendencia es clara: WhatsApp ya no es solo una app de mensajería, sino un ecosistema que combina comunicación, difusión y servicios.
Un rediseño progresivo
Los cambios no llegarán todos de golpe. La compañía suele implementar actualizaciones de forma escalonada, primero en versiones beta y luego en lanzamientos globales. Lo que sí parece evidente es que 2026 marcará un punto de inflexión. Más que una simple actualización, se trata de una evolución estructural en la experiencia de uso.
En definitiva, WhatsApp no desaparece ni se reinventa por completo, pero sí ajusta piezas clave. Y para millones de usuarios que la usan a diario, esos detalles pueden cambiar la rutina digital más de lo que parece.
