Adiós misterio: esta es la función del agujero en el medio de las banquetas de plástico

Ese pequeño orificio en el centro de las banquetas tiene varias funciones clave. Descubrí por qué está ahí y cómo mejora el uso diario.

12 de febrero, 2026 | 15.57

Las banquetas de plástico son un elemento común en muchas casas, pero pocos reparan en un detalle que siempre tienen: un pequeño agujero redondo justo en el centro del asiento. Más allá de parecer un simple diseño, ese orificio cumple varias funciones prácticas que mejoran tanto la fabricación como el uso cotidiano.

Durante el proceso de producción, el agujero ayuda a que el plástico fundido se distribuya de manera uniforme dentro del molde. Esta circulación evita tensiones y deformaciones en la estructura, lo que hace que la banqueta sea más resistente y duradera sin que aumente su costo.

Además, ese orificio juega un papel fundamental a la hora de apilar las banquetas. Sin él, se podría generar un vacío o efecto ventosa entre una silla y otra, dificultando su separación y aumentando el riesgo de dañarlas. Esta característica es especialmente valorada por quienes han tenido que desarmar pilas de banquetas muy ajustadas.

Por otra parte, aunque no es su función principal, muchas personas aprovechan el agujero para transportar la banqueta con una sola mano, haciendo que su uso sea más cómodo y práctico en el día a día.

Para esto sirve el agujerito del candado

¿Alguna vez te preguntaste por qué los candados tienen un pequeño agujero en la base, justo al lado del lugar donde se inserta la llave? Aunque parece un simple detalle de diseño, ese orificio cumple una función esencial para el buen funcionamiento del candado.

Este diminuto orificio no está allí por casualidad. Su propósito principal es evitar que el candado se oxide o se trabe con el paso del tiempo. Cuando el candado se usa en exteriores, la lluvia, la humedad o la condensación pueden filtrarse dentro del mecanismo, provocando que las piezas metálicas internas comiencen a oxidarse.

El agujerito actúa como un sistema de drenaje que permite que el agua y la humedad acumuladas se escapen, ayudando a mantener seco el interior del candado y asegurando que las piezas móviles sigan funcionando sin inconvenientes.

Además, ese mismo orificio es la clave para prolongar la vida útil del candado. Los fabricantes aconsejan aplicar una gota de aceite o lubricante a través de ese pequeño orificio periódicamente. De esta manera, los resortes y demás componentes móviles no se endurecen ni se pegan, manteniendo el mecanismo fluido y eficiente.