A todos les pasa: hacés pasta “para dos” y terminás con una olla entera. Guardarlos en la heladera para volver a calentarlos al día siguiente suele ser la solución rápida, pero también la más aburrida. La buena noticia es que existe una forma mucho más rica, y anti-desperdicio, de darles una segunda vida: convertirlos en torrejas crocantes por fuera y tiernas por dentro.
Esta preparación casera transforma los fideos fríos en una comida totalmente distinta. No hace falta salsa ni microondas: el secreto está en mezclarlos con ingredientes simples y dorarlos en sartén hasta que queden como pequeñas tortillas doradas.
Ingredientes
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2 tazas de fideos cocidos (largos o cortos, del día anterior)
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2 huevos
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2 cucharadas de queso rallado
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1 cucharada de harina
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1 cucharada de perejil picado (opcional)
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Sal y pimienta a gusto
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Aceite para la sartén
Paso a paso
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Separá los fideos
Si están apelmazados por el frío, soltarlos con las manos o un tenedor para que queden aireados. -
Prepará la mezcla
En un bowl batí los huevos con sal, pimienta y el queso rallado. Sumá la harina y mezclá hasta integrar. -
Incorporá la pasta
Agregá los fideos y el perejil. Revolvé bien hasta que todos queden impregnados: eso permitirá que se unan al cocinarse. -
Formá las torrejas
Calentá una sartén con un poco de aceite. Tomá porciones con cuchara y aplastalas suavemente para darles forma de medallón. -
Doralas
Cociná a fuego medio unos 3-4 minutos por lado hasta que queden bien crocantes. -
Serví caliente
Podés acompañarlas con ensalada, dips o simplemente solas: ya tienen suficiente sabor.
Tip extra: Funcionan mejor con pastas simples (sin salsa pesada). Si los fideos tienen tuco o crema, conviene enjuagarlos rápido y secarlos antes de usarlos.
