Soledad Pastorutti lleva más de 30 años de carrera y reveló que su icónico gesto de revolear el poncho nació cuando tenía 15 años gracias a José Miguel "Pucho" Ottolini, un vecino de la ciudad de Gálvez, Santa Fe.
La referente del folklore contó que el famoso gesto nació antes de que se presentara en Cosquín por primera vez, cuando tenía 15 años, gracias a un espectador. "El público estaba muy quieto, muy calmo y yo canté una chacarera. Una chacarera en Santa Fe en ese momento era casi un sacrilegio porque nuestro repertorio tenía que ver más con el rasguido doble, con el balseado...", recordó la artista durante una entrevista con Mario Pergolini en Otro día perdido.
Y reveló: "Es de Pucho Otollini, fue el único que se levantó allá en el fondo y empezó. Yo lo imité y fue una revolución".
La cantante aseguró que tiene una gran relación con la familia de quien inventó el gesto. "Me contaron que era un loco muy lindo en el pueblo", señaló y contó que hicieron un intercambio en el que ella le regaló su poncho y él su campera. "Yo me di cuenta de que funcionaba", aseguró sobre el gesto que hoy es su marca personal.
El precedente que dejó La Sole en el folklore
La Sole admitió que fue una manera de imponerse en un mundo muy tradicional, ya que "era muy rebelde". “El folclore era muy rígido. Me descalificaban porque me movía demasiado en el escenario”, señaló sobre su recorrido en el género popular en el que logró abrir nuevas posibilidades para las generaciones posteriores.
Y remarcó al comparar sus inicios con la nueva realidad de la industria folklórica: “En nuestra época había que ser insolentes para que te escucharan”.
El día que Soledad Pastorutti rompió un récord en Jesús María
Así, Soledad Pastorutti se posicionó con fuerza en la escena musical en los años 90 y su popularidad quedó demostrada en el Festival Nacional de Folklore de Jesús María cuando superó un récord que hasta hoy nadie logró superar: suspendieron una jineteada por ella.
Durante la edición de 1998 del tradicional festival cordobés, la convocatoria generada por La Sole fue tan masiva que reunió a más de 44 mil personas y la organización tuvo que interrumpir la jineteada y habilitar el campo de doma para permitir el ingreso del público. "Fue la primera vez en la historia del festival que se suspendió la doma y la primera vez que se juntaba tanta gente, número que todavía no se superó. Eso fue para mí una cosa increíble", comentó la artista.
