Los costarricenses acuden a las urnas este domingo con unas encuestas que indican que una populista de derecha es la clara favorita, en medio de un aumento del tráfico de drogas y la violencia que ha erosionado la imagen del país como un pacífico paraíso turístico.
Laura Fernández, de 39 años, politóloga y exjefa de gabinete presidencial, tiene una ventaja considerable, lo que indica el deseo de los votantes de este país centroamericano de extender el mandato de la derecha.
Las elecciones ponen de relieve el creciente atractivo en América Latina de líderes autoritarios como el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, que defienden sus duras políticas de seguridad a costa de reducir las libertades civiles.
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Fernández hizo campaña con la promesa de continuar las políticas del actual mandatario y mentor, Rodrigo Chaves, un atrevido execonomista del Banco Mundial que se enfrenta a varias investigaciones por corrupción, pero que sigue siendo muy popular.
"El proyecto de Rodrigo Chaves no es un evento de cuatro años, es una ruta sin retorno", dijo Fernández en un vídeo de campaña.
Muchos consideran que las elecciones son un referéndum sobre el discurso de Chaves contra las élites y las políticas de mano dura del gobernante contra la delincuencia.
Fernández ha pedido a los votantes que le concedan 40 escaños en la Asamblea Legislativa, que cuenta con 57, una mayoría cualificada que le permitiría reformar el poder judicial y la Constitución, incluyendo la posibilidad de reelección consecutiva o indefinida. Actualmente, el mandato es de cuatro años y no puede ser consecutivo.
También se ha comprometido a promulgar sentencias penales más estrictas, reformar las pensiones estatales y luchar contra la criminalidad.
Las últimas encuestas sitúan a Fernández en torno al 40% en la intención de voto, la cantidad necesaria para evitar una segunda vuelta en abril, mientras que sus rivales más cercanos en la carrera de 20 candidatos obtienen resultados de un solo dígito.
Si no consigue el apoyo suficiente para ganar las elecciones en primera vuelta, los que parecen tener más posibilidades de pasar a la segunda vuelta contra ella son Álvaro Ramos, economista del partido mayoritario Partido de la Liberación Nacional, y Claudia Dobles, arquitecta y exprimera dama que regresó para revivir el incipiente Partido Acción Ciudadana después de trabajar como investigadora en el MIT de Estados Unidos.
La mayoría de los 19 candidatos de la oposición han advertido del riesgo de que surja un modelo autoritario liderado por Chaves, pero no han logrado formar un frente unido contra Fernández.
EL TRÁFICO DE DROGAS EMPAÑA LA IMAGEN DEL PAÍS
Costa Rica, un importante destino turístico, ha sido elogiada durante mucho tiempo como un oasis de paz en una región plagada de guerras civiles, violencia de bandas y tráfico de drogas.
Sin embargo, el país centroamericano de unos 5,2 millones de habitantes ha registrado niveles récord de asesinatos en los últimos años, al convertirse en un punto caliente del tráfico mundial de cocaína, según el Gobierno de Estados Unidos.
A finales de enero, el Departamento del Tesoro estadounidense sancionó a una red de narcotraficantes costarricense y afirmó que el país "se ha convertido en un punto de paso cada vez más importante para las organizaciones criminales que trafican con cocaína hacia Estados Unidos".
La declaración subrayó una importante transformación para un país que no tiene ejército y atrae a más de dos millones de turistas al año.
"La velocidad con la que el narco ha penetrado el país y ha, yo diría también, capturado las instituciones del país, eso nunca se había visto antes", afirmó María Fernanda Bozmoski, directora para Centroamérica del Atlantic Council, un grupo de expertos en asuntos internacionales con sede en Washington.
Mientras el aumento de la violencia y los asesinatos ha provocado un cambio anti-gobierno en las últimas elecciones en Chile, Honduras y Ecuador, Bozmoski afirmó que Chaves se ha mantenido en gran medida inmune a ese sentimiento.
ENFOQUE DURO
Ronald Rodríguez, un jubilado de 61 años del cantón de San Carlos, en el norte de Costa Rica, afirmó que el movimiento de Chaves necesita más tiempo y poder para que sus políticas tengan impacto.
"Este problema no es culpa de Chaves, es culpa de todos los que estuvieron antes y dejaron que las cosas empeoraran", dijo Rodríguez. "Está peor que nunca y por eso es que necesitamos las cosas que promete Chaves, cambiar al Poder Judicial y construir rápido esa cárcel de Bukele".
El mandatario salvadoreño visitó recientemente Costa Rica para inaugurar una prisión de máxima seguridad para 5.100 personas inspirada en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) de El Salvador, con capacidad para 40.000 reclusos, y Fernández se ha comprometido a llevarla a cabo.
Ronald Alfaro, investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Políticos (CIEP) de Costa Rica, dijo que la popularidad de Chaves se debe a su reputación de oponerse al statu quo.
"Su apoyo, al igual que el de otras figuras políticas similares, se basa más en su personalidad y en lo que representa", dijo Alfaro. "Es el eslogan del Gobierno, el lobby: si quiere el cambio, vote por la continuidad".
A pesar de la ventaja del partido en el poder, una encuesta realizada en enero por el CIEP muestra que casi un tercio de los votantes siguen indecisos, mientras que el 79 % de los encuestados afirmaron estar poco entusiasmados o nada entusiasmados con las elecciones.
Con información de Reuters
