Dos socios ultraortodoxos abandonaron a Netanyahu y tambalea el Gobierno de Israel

Primero fue el partido Judaísmo Unido por la Torá. Se fue de la coalición y dejó al primer ministro con una mayoría parlamentaria ajustada. Un día después, Shas anunció que se iba del gobierno, aunque seguía apoyándolo en el congreso para evitar que el gobierno cayera. 

16 de julio, 2025 | 17.33

El gobierno de Benjamín Netanyahu está a un paso de caer. Mientras las miradas críticas de la comunidad internacional por el asedio y las condiciones inhumanas a las que somete a los palestinos en la Franja de Gaza, dos socios ultraortodoxos abandonaron el gabinete. Primero fue el partido Judaísmo Unido de la Torá. Anunció que dejaba la mayoría oficialista este martes por la incapacidad del Ejecutivo para aprobar una ley que exima a los judíos ultrarreligiosos de hacer el servicio militar obligatorio. Un día después, este miércoles, Shas, le siguió los pasos aunque no le dio la estocada final al primer ministro: dijo que sus miembros renuncian a sus puestos de gobierno, pero seguirá apoyándolo en el congreso para que Netanyahu no caiga y se convoque a nuevas elecciones, un escenario que -según las encuestas- es muy adverso para el premier. 

Si bien el partido Judaísmo Unido de la Torá tiene 7 escaños en la Knesset, el Parlamento israelí, y su salida de la coalición no compromete la estabilidad del Gobierno, que todavía cuenta con 61 de los 120 escaños del hemiciclo, lo que sí podría haberlo dejarlo en la cuerda floja es que la otra fracción ultraortodoxa, Shas, también se corriera. Finalmente, esta última fuerza decidió una medida intermedia: abandonó el gobierno, pero no la coalición oficialista en el congreso. De esta manera, Netanyahu mantiene un apoyo ajustado pero suficiente en la cámara legislativa. 

El pedido de los partidos ultraortodoxos

Tando Judaísmo Unido de la Torá como Sha quieren que el Gobierno apruebe un plan que permita mantener gran parte de las exenciones militares a los miembros de su comunidad que, desde la fundación del Estado de Israel, permitían a los judíos que estudiaban a tiempo completo en una escuela religiosa no hacer el servicio militar obligatorio.

En junio de 2024, tras expirar la disposición temporal que permitía las exenciones (el asunto nunca había sido ratificado por ley), el Tribunal Supremo ordenó al Ejército comenzar a alistar a los ultraortodoxos, lo que obligó al Gobierno a poner en marcha una propuesta de ley para mantener gran parte de las exenciones, aunque también ordenaba el alistamiento de algunos ultrarreligiosos. En ese momento cientos de ultraortodoxos se manifestaron en las calles. 

FOTO DE ARCHIVO 2024: Hombres judíos ultraortodoxos protestan contra los intentos de reclutamiento de hombres de la comunidad, en Jerusalén.

La iniciativa, sin embargo, está bloqueada en el Parlamento desde hace meses, ya que el parlamentario encargado de tramitarla, Yuli Edelstein, se niega a contemplar una propuesta que no aumente significativamente el número de personas que puede reclutar el Ejército.

FOTO DE ARCHIVO 2024: Agentes de la ley retiran a un manifestante durante una protesta de hombres judíos ultraortodoxos en Jerusalén

La exención militar de los ultraortodoxos es un asunto polémico en Israel, en especial desde que comenzó la guerra en la Franja de Gaza, que ha llevado al Gobierno a extender la duración del servicio militar obligatorio y a movilizar a decenas de miles de reservistas para mantener su ofensiva. 

Con información de EFE