Periodistas detenidos por Israel denunciaron torturas y abusos sexuales en la cárcel

Un informe del Comité para la Protección de los Periodistas reveló testimonios impactantes de 59 periodistas palestinos detenidos desde octubre de 2023.

19 de febrero, 2026 | 18.30

Un informe publicado por el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) destapó un escalofriante patrón de torturas, violencia sexual y privación de alimentos que sufren los periodistas palestinos detenidos por Israel desde octubre de 2023. El reporte, titulado “We returned from hell” (“Volvimos del infierno”), se basa en entrevistas con 59 encarcelados, de los cuales todos menos uno denunciaron haber sufrido torturas, maltratos o diversas formas de violencia.

Los testimonios describen golpizas con bastones, descargas eléctricas y posiciones de estrés prolongadas, como obligarlos a permanecer de pie bajo aguas cloacales. Dos periodistas denunciaron haber sido víctimas de violación por parte de sus captores israelíes.

El periodista Sami al-Sai relató cómo fue desnudado y sometido a penetración con un bastón y otros objetos dentro de una celda pequeña en la prisión de Megiddo, situación que lo dejó en un “estado psicológico severo”.

El informe señala que “las descripciones de violencia sexual aparecieron repetidamente en los testimonios, con periodistas que describieron los ataques como una forma de humillación, terror y daño permanente”.

Además, otros detenidos mencionaron amenazas contra sus familias, privación del sueño mediante música estridente y la negación de atención médica urgente, incluso para fracturas y heridas oculares.

Jodie Ginsberg, CEO del CPJ, aseguró que “el alcance y la consistencia de estos testimonios apuntan a algo mucho más allá de un maltrato aislado”. Y agregó: “Cuando decenas de periodistas describen abuso físico y psicológico, la comunidad internacional debe actuar”.

El periodista Amin Baraka contó que sus interrogadores amenazaron a su familia debido a su trabajo en Al Jazeera. “Un soldado israelí me dijo, palabra por palabra en árabe, que el corresponsal de Al Jazeera Wael al-Dahdouh desafió a Israel quedándose en Gaza, por eso mataron a su familia y matarán a la tuya también”, relató.

Wael al-Dahdouh, jefe de la corresponsalía de Al Jazeera en Gaza, perdió a su esposa, hija, hijo y nieto en un bombardeo israelí mientras se refugiaban en casa de un familiar. Más tarde, resultó herido en otro ataque que mató a su colega Samer Abudaqa.

Detenidos sin cargos

El CPJ indicó que el 80% de los entrevistados permanecen bajo detención administrativa sin cargos formales, y uno de cada cuatro aseguró no haber visto nunca a un abogado. La mayoría padeció hambre extrema durante su cautiverio.

La organización revisó fotografías que mostraban rostros demacrados, con costillas y mejillas hundidas. Algunos sobrevivieron a base de pan mohoso y comida podrida, perdiendo en promedio 23,5 kilos cada uno.

Sami al-Sai también denunció que los soldados atacaron el lugar de una cirugía renal reciente, a pesar de haber informado sobre la operación. Imad Ifranji, otro detenido, dijo al CPJ que “volvimos del infierno”, refiriéndose a un sector del penal israelí Sde Teiman conocido por su brutalidad.

Según Sara Qudah, directora regional del CPJ, “estos hechos no son incidentes aislados, sino parte de una estrategia deliberada para intimidar y silenciar a los periodistas, destruyendo su capacidad de testimoniar”.

Desde octubre de 2023, casi 300 periodistas y trabajadores de medios palestinos murieron en ataques israelíes en Gaza, considerado el lugar más peligroso para la prensa en el mundo.