Reino Unido, Francia, Alemania, Suecia y los Países Bajos están convencidos de que el difunto crítico del Kremlin Alexéi Navalni fue envenenado con una toxina letal en una colonia penal del Ártico hace dos años, afirmaron en una declaración conjunta el sábado.
Los cinco Gobiernos afirmaron que sus conclusiones se basaban en análisis de muestras del cuerpo de Navalni, que según ellos confirmaban "de forma concluyente" la presencia de epibatidina, una toxina que se encuentra en las ranas venenosas de Sudamérica y que no existe de forma natural en Rusia.
Según la declaración emitida en Londres, también se ha informado a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas sobre la situación. El Gobierno ruso ha negado repetidamente cualquier responsabilidad por la muerte de Navalni.
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Navalni murió en una colonia penitenciaria del Ártico en febrero de 2024, tras ser condenado por extremismo y otros cargos, todos ellos negados por él. Desde entonces, su equipo y su viuda, Yulia Navalnaya, han acusado al presidente ruso, Vladimir Putin, de ordenar su asesinato.
Murió "mientras estaba recluido en prisión, lo que significa que Rusia tenía los medios, el motivo y la oportunidad de administrarle este veneno", según la declaración conjunta, que añade que las conclusiones demuestran que Rusia debe rendir cuentas por "sus repetidas violaciones de la Convención sobre Armas Químicas y, en este caso, de la Convención sobre Armas Biológicas y Toxínicas".
"Nos preocupa además que Rusia no haya destruido todas sus armas químicas".
En una declaración separada, la ministra de Asuntos Exteriores británica, Yvette Cooper, que se reunió con la viuda de Navalni en la Conferencia de Seguridad de Múnich, dijo que las conclusiones "arrojan luz sobre el bárbaro complot del Kremlin para silenciar su voz".
Con información de Reuters
