A pocos días de la final del Mundial 2026, la ciudad de Nueva York está sumergida en el humo negro proveniente de los incendios en el sur de Canadá. De acuerdo al último reporte del Índice de Calidad del Aire (AQI), la contaminación alcanzó un nivel de 110, catalogado así como "malsano para grupos sensibles", entre los que ingresan niños y adultos con dificultades pulmonares. Desde la FIFA no hicieron declaraciones respecto de la final del próximo domingo, que si bien es en Nueva Jersey, también está afectada por el humo de los incendios.
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El impacto de los incendios forestales en Estados Unidos
Desde el jueves a la mañana, el sur de Canadá está afectado por un puñado de cientos de incendios forestales activos, concentrándose la situación más grave y crítica en el noroeste de la provincia de Ontario, una de las más grandes del país. También existen focos importantes en provincias lindantes como Manitoba, Saskatchewan y Quebec. El denso humo llegó a cubrir ciudades como Toronto y Ottawa, además de expandirse hacia el centro norte y noreste de Estados Unidos. Hubo también evacuaciones masivas en varias localidades canadienses cercanas a la zona de incendios.
Desde el gobierno de la ciudad de Nueva York y el Departamento de Salud local alentaron a la población a "tomar precauciones extraordinarias", al señalar que la exposición a las partículas finas del humo puede causar dificultades para respirar, tos, mareos y fatiga, entre otros síntomas. El alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, se refirió al tema en sus redes sociales y explicó que "la combinación de calor peligroso y aire insalubre es una seria amenaza para la salud de los neoyorquinos".
Según fuentes especializadas, la fuerte humareda podría mantenerse "al menos hasta el viernes", y apuestan a que durante la madrugada del sábado y las primeras horas del domingo termine de disiparse. Por ahora hay más de 130 incendios activos en el noroeste de Ontario, de los cuales al menos 60 todavía están fuera de control.
Previsiones del clima para la final
Las autoridades estadounidenses advirtieron sobre los efectos de los incendios en Canadá y, en paralelo, pidieron a los residentes de Nueva York y otras localidades cercanas que reduzcan la actividad física al aire libre. La calidad del aire en Nueva Jersey, donde se encuentra el estadio, fue descrita el jueves como "insalubre para grupos sensibles", según varias plataformas de medición de la calidad del aire.
"Las zonas donde el humo es más denso pueden provocar problemas respiratorios. Por lo tanto, aquellas personas que sean un poco más sensibles o que padezcan problemas respiratorios quizá deban permanecer en el interior el mayor tiempo posible", señaló en una entrevista este viernes el meteorólogo Alex DaSilva, de AccuWeather.
"El sábado va a llover mucho, así que eso debería disipar gran parte del humo. El domingo por la mañana, creo que veremos cómo un frente frío atraviesa la zona, y eso debería disipar cualquier resto de humo que quede", agregó DaSilva, a lo que concluyó: "Si bien los espectadores deberían intentar limitar al máximo sus actividades al aire libre el día antes de la final, cualquier riesgo sería menor para cuando empiece el partido".
Qué niveles obligarían a suspender o aplazar la final del Mundial
Si bien la FIFA no publicó un protocolo específico para la actual Copa del Mundo, el AQI suele ser el estándar para tomar decisiones. Cuando los niveles superan los 100 puntos, se incrementan las pausas para hidratación y se refuerzan las medidas de precaución. Una vez que rebasa los 150, se exige la disponibilidad de oxígeno en el área técnica y una coordinación estrecha con los servicios sanitarios. Al acercarse a valores entre 180 y 200, se estudia posponer el partido tras una valoración médica en el terreno de juego. Si el AQI sobrepasa los 200 puntos, la indicación es clara: suspender o aplazar la disputa del encuentro.
