La calle sintió el paro general de la CGT: sin sectores estratégicos y con tensión en accesos a CABA

La huelga de la central obrera mostró alto acatamiento en puertos, aeronáutica, bancos y el sector público, mientras el transporte urbano fue parcial. Se registraron cortes y enfrentamientos en algunos accesos al territorio porteño.

19 de febrero, 2026 | 14.04

El paro general convocado por la CGT contra la reforma laboral registró un fuerte nivel de acatamiento en sectores estratégicos como puertos, aeronáutica, bancos y parte del empleo público, según informaron los propios gremios. La paralización de actividades clave se combinó con un impacto dispar en el transporte y un amplio despliegue de fuerzas de seguridad en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires. 

En paralelo, durante el transcurso de la mañana, se produjeron cortes y momentos de tensión en accesos a la Ciudad de Buenos Aires, como la Panamericana, el Puente Pueyrredón y el Acceso Oeste, donde hubo algunas escaramuzas entre manifestantes y fuerzas de seguridad en el marco del operativo para evitar bloqueos totales que impidan la circulación en arterias importantes de la Ciudad y el Gran Buenos Aires. 

La CGT destacó alto acatamiento y alcance federal del paro

Dentro de este panorama y bajo la consigna “El paro nacional se siente en todo el país”, la central obrera difundió en redes sociales un mensaje en el que destacó la “unidad, organización y convicción” de los trabajadores en la jornada de protesta. En un mensaje que estuvo acompañado por fotografías con distintos espacios de trabajo vacíos, la central obrera subrayó el alcance federal de la medida y el respaldo de distintos gremios a la convocatoria. 

El gran alcance de la medida de fuerza se sintió desde temprano y el primero en dar cuenta de ello fue el cosecretario general Jorge Sola, quien precisó que el acatamiento a la medida de fuerza es “grandísimo” en todo el país y planteó que la huelga ya comenzó a sentirse desde la noche anterior, cuando distintas fábricas iniciaron la paralización de los turnos nocturnos. En declaraciones radiales, Sola también destacó la adhesión de los gremios del transporte, al considerar que su participación resulta determinante para el alcance de la huelga.

En la misma línea se pronunció el otro triunviro cegetista, Octavio Argüello, quien defendió la convocatoria y cuestionó la reforma laboral al señalar que se trata de una norma regresiva para los trabajadores. "Es un paro contundente, muy importante y se está viendo el malestar social que hay", explicó Argüello en diálogo con El Destape Radio. "Nunca dejó de haber un plan de lucha. Está planteado, vamos a ir a la justicia porque esta ley viola todos los artículos, si hoy sale la ley vamos a ir a la justicia. Y en la calle hay un malestar social que se están dando cuenta para donde está llevando a la gente este gobierno", consideró el dirigente gremial. 

Alto acatamiento en sectores clave contra la reforma laboral 

Otros sindicatos difundieron sus propios balances. La Asociación Bancaria, que conduce Sergio Palazzo, reportó un acatamiento cercano al 90% en sus 53 seccionales. Mientras que la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), por su parte, informó una adhesión superior al 98% en el sector público y convocó a movilizaciones al Congreso y en capitales provinciales junto al Frente de Sindicatos Unidos.

El impacto también se hizo sentir en áreas sensibles del esquema productivo y logístico: la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos informó la 
paralización total” de los puertos en todo el país, mientras que en el sector aeronáutico la actividad se vio completamente interrumpida. La detención de operaciones en terminales portuarias y aeropuertos marcó uno de los puntos más fuertes de la jornada hasta el momento. 

En el transporte urbano, en cambio, el escenario fue más heterogéneo. Aunque la UTA confirmó su adhesión al paro, un grupo de empresas —entre ellas DOTA— mantuvo en funcionamiento varias líneas de colectivos en el AMBA, lo que generó un impacto dispar en la movilidad por esa vía. Lo contrario sucedió con subtes y trenes, donde los principales sindicatos, como Metrodelegados, La Fraternidad y la Unión Ferroviaria, garantizaron que todos los servicios metropolitanos y regionales se vieran suspendidos.

Alta adhesión en el sector ferroviario: Foto: Daniel Vides/NA.

Amenazas y advertencias marcan la jornada del paro general

El clima de confrontación también se trasladó al plano discursivo. Desde el Frente de Sindicatos Unidos, el secretario general de los aceiteros, Daniel Yofra, advirtió que si la reforma laboral avanza se convocará a “un paro por tiempo indeterminado que va a ser histórico”. Durante una conferencia de prensa del FreSU, Yofra destacó que los sindicatos están organizados y luchando juntos, y advirtió que si la situación no se resuelve a favor de los trabajadores, probablemente se convocará a un paro por tiempo indefinido.

Por su parte, en declaraciones a AM 530, Hugo “Cachorro” Godoy, de la CTA-Autónoma, dijo que no quieren “calles vacías” y adelantó que van a rodear el Congreso. “Si se aprueba la reforma laboral, retrocedemos al siglo XIX. En esta gestión cierran 30 empresas por día; fábrica que se cierra, debe ser ocupada por sus trabajadores”. Hugo Yasky, de la CTA de los Trabajadores, respaldó la postura de movilización y criticó el proyecto de ley, mientras que reforzó la idea de un fuerte malestar social si avanza la iniciativa.

Del lado del Gobierno, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, advirtió que se garantizará el orden público y que las fuerzas actuarán ante hechos de violencia, en el marco del operativo desplegado para la jornada. “Se los digo sin vueltas: marchar en paz es un derecho. La violencia no. El que vaya a romper, a generar caos o a atentar contra el orden democrático, va a pagar las consecuencias. Nuestras Fuerzas están listas y van a actuar. Esta Argentina no va a ser rehén de los violentos de siempre. Ley y orden”, escribió en su cuenta de X.