El animal que es una especie invasora y hoy es un recurso productivo de la Patagonia

Investigadores del CONICET y una empresa privada desarrollaron un proyecto piloto para producir salsa de ostras nacional a partir de la ostra del Pacífico, una especie invasora que afecta las costas bonaerenses. El avance hacia su habilitación industrial convierte un problema ambiental en oportunidad productiva.

18 de febrero, 2026 | 14.56

Lo que durante décadas fue considerada una amenaza para los ecosistemas costeros del sur bonaerense, hoy se perfila como un nuevo recurso productivo para la Patagonia. Investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) desarrollaron un proyecto piloto para elaborar la primera salsa de ostras nacional, a partir de la ostra del Pacífico (Magallana o Crassostrea gigas), una especie invasora que afecta reservas naturales y playas turísticas de la región.

El proyecto, llevado adelante en conjunto con la empresa Cultivo Ostras SAS (Ostras de la Patagonia), se encuentra en su etapa final de habilitación industrial y cuenta con un 90 por ciento de ejecución. De esta manera, se abre una nueva línea de producción sustentable con alcance regional y nacional, que involucra a los municipios de Patagones y Bahía Blanca.

Ciencia aplicada para transformar un problema

El desarrollo fue liderado por el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO, CONICET–UNS), junto a la Planta Piloto de Ingeniería Química (PLAPIQUI, CONICET–UNS) y el Instituto de Ciencias Biológicas y Biomédicas del Sur (INBIOSUR, CONICET–UNS), bajo la dirección científica de la investigadora Sandra Botté y el integrante de la Carrera de Personal de Apoyo del CONICET, Eder Dos Santos.

“El desafío fue transformar una problemática ambiental en una oportunidad productiva, y en ese camino estamos avanzando. Buscar alternativas y valor agregado a un producto biológico es un desafío que sólo se puede lograr con aportes interdisciplinarios”, señaló Botté.

Una invasión con consecuencias ambientales y sociales

La ostra del Pacífico se estableció en la costa bonaerense a partir de 1982, especialmente en el partido de Patagones, y su expansión amenaza el equilibrio ecológico de las reservas naturales. Introducida originalmente en Bahía San Blas, su dispersión alcanzó playas turísticas como Pehuen Có y Monte Hermoso, y afecta ecosistemas claves como el estuario de Bahía Blanca.

Además del impacto ambiental, la presencia de esta especie genera problemas sociales: las valvas filosas provocan cortes en zonas balnearias. Sin embargo, también dio origen a iniciativas productivas y culturales, como la Fiesta Provincial de la Ostra en el balneario Los Pocitos.

Valor agregado y producción nacional

Actualmente, la maricultura de ostras en la Zona de Producción de Moluscos Bivalvos del Sudoeste Bonaerense (AR-BA) cuenta con la clasificación sanitaria del SENASA como apta para consumo humano, una ventaja estratégica clave para el desarrollo productivo.

Con financiamiento del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA 2023) , el equipo científico avanzó en el diseño y validación del proyecto piloto de industrialización. El objetivo es producir salsa de ostras nacional —un producto que actualmente se importa— generando valor agregado a partir de un recurso disponible en la región.

Una vez concluido el proceso de habilitación industrial, la empresa iniciará la producción a escala piloto, consolidando un modelo virtuoso que articula el sector científico, la empresa privada y el financiamiento público para convertir una amenaza ecológica en una oportunidad de desarrollo.