Casi la mitad de las enfermedades transmitidas por animales amenaza la salud humana

Un informe publicado esta semana explica que más del 50% de las enfermedades transmitidas por animales no solamente pueden afectar a la salud humana, sino que también aceleran el cambio climático.

29 de agosto, 2025 | 19.13

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) publicó un informe en el que alertaron que el cambio climático "está acelerando la expansión global de patologías que provienen de los animales". De acuerdo a datos estadísticos de la organización, la mitad de las patologías contagiadas por animales en Argentina afectan a la salud humana. El cambio climático y la degradación ambiental producida por el hombre "actúan como aceleradores de este fenómeno, alterando los hábitats naturales y en consecuencia aumentando la probabilidad de brotes y pandemias de origen animal", advirtieron desde OMSA.

Este estudio de OMSA complementa al que se publicó en 2022 en la revista Sciences Advances, el cual desarrolló que el 9% de la superficie terrestre mundial ya está en riesgo "alto o muy alto" de brotes zoonóticos impulsados por factores climáticos. Incluso regiones que hasta hace poco estaban libres de estas patologías, ya se convirtieron en entornos "aptos" para su transmisión, indicaron.

"Prevenir y controlar la transmisión de patógenos entre humanos y animales a través de estrategias como la vacunación, así como implementar políticas que ayuden a mitigar los efectos del cambio climático son, entre otras, medidas fundamentales para crear barreras epidemiológicas que protejan tanto a comunidades como a especies animales enteras", destaca Edgardo Marcos, director del Instituto de Investigaciones en Epidemiología Veterinaria (IIEV UBA).

En el informe, los expertos de OMSA destacan que la principal consecuencia de este cambio es económica, dado que más del 20% de las pérdidas globales en producción de alimentos se deben a enfermedades provenientes del mundo animal. Y en el caso de la Argentina, de acuerdo a lo que explicó la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios (Caprove), estas patologías provocan pérdidas anuales equivalentes a alrededor de $60.000 millones de pesos, afectando en todo el conjunto de la producción de proteínas de calidad y el acceso de la población a alimentos seguros. Lo cual, según indican, también es responsabilidad de una política de Estado.

Frente a este panorama, la OMSA, la OMS y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) promueven que los Estados elaboren sus políticas bajo el enfoque Una Salud (One Health), un modelo que integra salud humana, animal y ambiental en una sola estrategia, articulando la medicina, la veterinaria y la gestión ambiental para anticipar brotes, reducir riesgos y proteger a las comunidades12. En un contexto donde el cambio climático multiplica los factores de riesgo, Una Salud se convierte en una herramienta esencial para garantizar sistemas productivos más seguros, alimentos inocuos y una respuesta sanitaria coordinada ante futuras crisis.

Así, el laboratorio MSD llevó adelante el encuentro “Una Salud”, en el que reunió a médicos y veterinarios para debatir sobre los desafíos actuales y la importancia de implementar este enfoque integral en la prevención de enfermedades zoonóticas y la protección de la salud pública a partir de un diálogo estratégico enfocado en innovación y prevención.

"Este impacto económico convierte a la prevención en un tema clave de políticas públicas y seguridad alimentaria", afirma Francisco Nacinovich, jefe de Infectología del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), cofundador y exdirector de Investigación en Resistencia a los Antibióticos (INVERA).  “Analizar la sanidad desde una perspectiva global, entendiendo que las condiciones del medio ambiente repercuten directamente tanto en las personas como en los animales -y que las acciones humanas pueden alterar esos ecosistemas y la salud de las especies que lo habitan-, nos dará herramientas para estar mejor preparados para los desafíos que vienen”, expresó.

Las enfermedades humanas con origen animal: estadísticas y la necesidad de una política de prevención

De acuerdo al documento, el 60% de las enfermedades infecciosas humanas tienen origen animal y el 75% de las enfermedades emergentes son zoonosis, es decir, transmitidas de animales a personas. Las cuales "constituyen una amenaza activa en latente expansión: la rabia persiste en murciélagos y requiere mantener la vacunación en mascotas; el riesgo de contraer leptospirosis, que se transmite a través de la orina de ratas o perros infectados es alto en las grandes ciudades, y la leishmaniasis visceral canina ya está presente en nueve provincias y puede ser mortal para humanos", tal como explica Tomás Orduna, exjefe del Servicio de Medicina Tropical y Medicina del Viajero del Hospital F. J. Muñiz de Buenos Aires. Por eso mismo hace hincapié en la importancia de la vigilancia, la vacunación y el cuidado ambiental como parte de determinadas estrategias centrales para frenar su avance. 

"Prevenir y controlar la transmisión de patógenos entre humanos y animales a través de estrategias como la vacunación, así como implementar políticas que ayuden a mitigar los efectos del cambio climático son, entre otras, medidas fundamentales para crear barreras epidemiológicas que protejan tanto a comunidades como a especies animales enteras", sentencia Edgardo Marcos al final del texto.