¿Buscás algo nuevo y delicioso para acompañar tus mates? El mbeju paraguayo es la receta que necesitás. Este pan tradicional hecho con almidón de mandioca es una verdadera delicia y es apto para celíacos. Crujiente por fuera y suave por dentro, con un sabor a queso irresistible. Perfecto para cualquier momento del día.
Su preparación es más simple de lo que imaginás. Solo necesitás cuatro ingredientes básicos que probablemente tengas en tu alacena. Almidón de mandioca, queso rallado, manteca y sal. En menos de una hora, vas a tener una merienda diferente que va a sorprender a todos.
Ingredientes: simpleza y autenticidad
La magia del mbeju está en su simplicidad. Para esta receta que rinde diez porciones, vas a necesitar: dos tazas de almidón de mandioca. Es fundamental que sea fresco para lograr la textura perfecta. Una taza de queso rallado, preferentemente queso paraguayo si lo encontrás.
Medía taza de manteca pomada o derretida. La grasa es clave para lograr la consistencia característica. Y por último, una pizca generosa de sal para realzar todos los sabores. Con estos cuatro ingredientes, estás listo para empezar esta aventura culinaria.
Si no tenés queso paraguayo, no te preocupes. Podés usar cualquier queso semiduro que tengas a mano. El queso Mar del Plata o un buen Reggianito funcionan perfectamente. Lo importante es que sea un queso con buen sabor y que se derrita bien.
Paso a paso: así se prepara el mbeju perfecto
- Empezá por reunir todos los ingredientes. En un bol grande, colocá el almidón de mandioca y el queso rallado. Agregale la pizca de sal y mezclá todo muy bien. Asegurate de que quede una preparación uniforme, sin grumos.
- Derretí la manteca y dejá que se entibie un poco. Vertela sobre la mezcla seca y comenzá a amasar. Trabajá la masa con tus manos hasta que todos los ingredientes se integren por completo. Debería quedar una preparación homogénea y manejable.
- Tomá porciones pequeñas de masa y formá bolitas con tus manos. Luego, aplastalas entre tus palmas hasta que queden de aproximadamente un centímetro de grosor. Dale forma redonda, como un disco. Así se cocinarán parejos y quedarán crujientes.
El secreto está en la cocción
Calentá una sartén a fuego medio. No necesitás aceite ni manteca adicional, la grasa de la masa es suficiente. Colocá los discos de mbeju y cocinalos durante cuatro o cinco minutos de cada lado. La paciencia es clave aquí.
Esperá a que se doren bien antes de dar vuelta. Si los movés demasiado pronto, se pueden desarmar. Cuando estén dorados y crujientes por ambos lados, retiralos del fuego. El aroma a queso tostado va a invadir tu cocina.
Servilos calientes para disfrutar toda su textura. Por fuera quedan crocantes y por dentro, suaves y algo húmedos. El contraste es simplemente perfecto. Se deshacen en la boca con un sabor que te va a transportar directamente a Paraguay.