Portugal jugó con la cabeza, no con el corazón, al golear 5-0 a Uzbekistán el martes, en una actuación que demostró que los jugadores habían aprendido la lección tras el decepcionante empate en su debut en el Mundial, dijo el seleccionador Roberto Martínez.
Cristiano Ronaldo se convirtió en el primer jugador en marcar en seis Mundiales al anotar dos goles en el triunfo, con el que el equipo acalló a los críticos tras el empate 1-1 en el debut del Grupo K frente a la República Democrática del Congo.
"Cuando marcamos el gol en el primer partido, perdimos la disciplina y la organización", explicó Martínez. "Le dimos al rival oportunidades para contraatacar y no llegamos al último tercio del campo".
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
"Luchamos con el corazón en lugar de con la cabeza. Hoy ha sido al revés. Hemos jugado con mucha disciplina".
Portugal intensificó el ritmo desde el pitazo inicial, con unos jugadores decididos a acallar a sus detractores, moviendo el balón rápidamente por el campo y creando numerosas ocasiones.
El equipo de Martínez generó 17 disparos al arco, ocho de ellos entre los tres palos, frente a Uzbekistán. Incluso en los últimos compases del partido, cuando el resultado ya estaba decidido, Ronaldo desperdició varias ocasiones para conseguir un triplete.
El entrenador también elogió la capacidad goleadora de Ronaldo, de 41 años, pero señaló que su experiencia, su ritmo de trabajo y su disposición a crear espacios para los demás son lo que le hacen especial.
"Nunca he trabajado con un jugador que, pase lo que pase hoy, tenga unas ganas increíbles de trabajar al día siguiente", dijo Martínez.
Portugal, que suma cuatro puntos en dos partidos, se enfrentará a Colombia en su último partido del Grupo K, mientras que Uzbekistán, sin puntos, se medirá a la República Democrática del Congo.
Martínez también restó importancia al lento comienzo de su equipo en el Mundial, afirmando que ha aprendido que los tropiezos iniciales forjan la fortaleza necesaria para dejar una huella duradera en un torneo tan largo.
"Este es mi tercer Mundial", dijo Martínez. "En el primero pensaba que había que ganar todos los partidos. Ahora me doy cuenta de que es todo lo contrario. Es un proceso".
Con información de Reuters
