Entre un 15 y un 20% de los votantes de La Libertad Avanza podría cambiar su elección este año producto del escándalo de las coimas. Existen tres posibles escenarios para esa gran incógnita que inquieta al armado PRO-libertario: ¿hacia dónde se dirigirán los nuevos votantes indecisos? Las elecciones del 7 de septiembre en Buenos Aires podrían ofrecer indicios clave para responder esa pregunta. Como dijo alguien que conoce bien la campaña: “Entró la balubi”.
Por ahora, dada la proximidad del escándalo, no hay números concretos que puedan graficar el impacto del escándalo. Pero a nivel nacional, se calcula que entre un 15% y un 20% de quienes votaron a Javier Milei en el balotaje estarían repensando su voto. Estos votantes fueron “prestados” por Juntos por el Cambio para la segunda vuelta y podrían retornar a opciones autodefinidas republicanas.
Más allá de los números, y ante la sensación de que no sentirán un golpe letal, la situación no les es cómoda ni grata. Se espera que tiña el debate de candidatos y que Patricia Bullrich tenga que afrontar las preguntas difíciles. Por ahora, a la espera de conocer el manejo que la Casa Rosada pueda hacer del asunto. Preocupa, además, el clima social.
De todos modos, en filas bullrichistas se estimó que el impacto del escándalo no impedirá un triunfo de la alianza libertario-macrista en la Capital Federal, aunque podrían perderse algunos votos en el camino. Lo que más preocupa, a esta altura, es la performance de la lista de Diputados nacionales que, al no estar atada a la de Senadores como en una boleta tradicional, podría cosechar menos voluntades.
Se calcula que Patricia Bullrich está ubicada entre los 40 y 45 puntos, a casi dos meses de la elección, por lo que toda proyección podría verse afectada con el paso del tiempo. Alejandro Fargosi, en tanto, estaría por debajo de ese porcentaje, no por ser una persona cuestionada sino por no ser una persona conocida ni que conmueva a las masas. Su participación en la propuesta violeta fue parte del acuerdo con los libertarios, por ende incluido por ellos.
En el bullrichismo saben que la dupla Bullrich – Ricardo López Murphy es convocante y que varias personas podrían hacer un corte de boleta respetando esa combinación. De suceder, le comerían votos a la categoría de Diputados y en filas libertarias quieren hacer ingresar a la mayor cantidad de legisladores posibles. No faltó, de todos modos, quien sonriera ante la posibilidad de que los candidatos puestos por Mauricio Macri hagan matemáticas la noche de la elección.
En la Ciudad, el bullrichismo quiere poner sus esfuerzos en mejorar el desempeño de la boleta de Diputados, justamente por la posibilidad de que el votante elija a López Muprhy por sobre Fargosi. Opciones como la Coalición Cívica también ven en el economista un rival a la hora de pensar la fuga de votos. Según lanzó un dirigente porteño, el bulldog podría ubicarse en torno a los ocho puntos, seguido de cerca por la Izquierda y más atrás el resto del pelotón.
Por supuesto, no todos coinciden con esta lectura. Espacios como el de la UCR, que llevará a Graciela Ocaña para el Senado y a Martín Lousteau para Diputados, esperan mejorar el número y disputar el tercer puesto.
Ocaña, para el bullrichismo, estaría en cinco puntos. Pero en la UCR apuestan a que el actual senador alcance los diez. El objetivo ya no es arrebatarle la banca en la Cámara Alta al peronismo, sino conseguir un tercer puesto. ¿Cómo? La polarización se quedaría con el 70 o 75% de los sufragios, dejando 25 puntos vacantes para el resto. La Izquierda podría aspirar a unos seis, por lo que cerca del 20% de los votos quedarían en disputa.
Lousteau, junto con López Murphy y Myriam Bregman, es de las caras más conocidas y, al tener boleta única, podría verse beneficiado. Sin embargo, en el bullrichismo lo ven detrás de la candidata del PTS/Frente de Izquierda.
Una buena muestra y adelanto del escenario nacional llegará el domingo 7 de septiembre con las elecciones en Buenos Aires. Por el momento, el oficialismo optimista avizora un empate técnico y se estima que el gobierno le restará importancia al resultado de perder en las urnas y lo levantará de salir ganador.