Alejandro Ruffo se encontraba detenido desde mediados de 2025 en la Unidad Penitenciaria N° 34 de Melchor Romero tras asesinar a su hijo de ocho años en su vivienda de Lomas de Zamora. Esta tarde se confirmó que el hombre, de 52 años, se quitó la vida en el establecimiento penitenciario.
Según informaron fuentes policiales, Ruffo se ahorcó y su cuerpo fue hallado por sus compañeros de celda poco después.
El hombre estaba acusado de homicidio agravado por el vínculo (filicidio), según lo dispuesto por la Unidad Funcional de Instrucción N° 2 de Lomas de Zamora, a cargo de la fiscal Fabiola Juanatey, quien llevaba adelante la investigación.
Cómo ocurrió el crimen
El día del crimen, Joaquín Enzo se encontraba junto a su padre, Alejandro, en el domicilio familiar de la calle Díaz Vélez al 1100, en ese partido del sur del conurbano bonaerense. La madre del niño intentó comunicarse en reiteradas ocasiones con el celular de su pareja y, al no obtener respuesta, se contactó con el 911 para alertar que algo podría haber ocurrido.
Efectivos de la Policía Bonaerense se hicieron presentes en la vivienda y, en la habitación de los padres, hallaron al menor sin vida, con una herida de arma blanca. En el living, en tanto, encontraron al agresor tendido en el piso. Si bien estaba consciente, antes de la llegada de los uniformados había intentado suicidarse: presentaba lesiones de gravedad en el abdomen provocadas por un elemento cortante.
De inmediato fue trasladado al Hospital Gandulfo, donde permaneció algunas semanas internado en terapia intensiva, y, una vez que recibió el alta médica, lo trasladaron a la prisión de Melchor Romero.
La esposa de Ruffo y madre de Joaquín declaró ante la fiscalía que el hombre tenía "problemas de salud mental". Y que, al momento del crimen, se encontraba trabajando en un colegio privado de Banfield.
