En febrero del 2022, apenas un día antes del inicio de la pretemporada de la Fórmula 1, Rusia invadió a Ucrania e inició una de las guerras más impactantes de los últimos años, la cual todavía se mantiene en curso. Por aquel entonces, la máxima categoría contaba con el Gran Premio de Rusia, que había tenido su debut oficial en 2014 en el Autódromo de Sochi con la victoria de Lewis Hamilton, el máximo ganador en el trazado ruso.
La idea de llevar la F1 al territorio ruso había surgido durante la etapa final del mandato de Bernie Ecclestone, con Daniil Kvyat como piloto nacional en Red Bull y un acuerdo que se extendía por varios años. Tal es así que el GP de Rusia estaba programado para 2022, pero Liberty Media, la empresa que tiene los derechos de la F1, tomó la decisión unilateral de cancelar el evento debido al crecimiento del conflicto bélico con Ucrania.
Fue una decisión que no solo vino dada por la Fórmula 1, sino que también se replicó en otros deportes, que cancelaron sus eventos en Rusia como forma de protesta por el accionar de Vladímir Putin contra el pueblo ucraniano. Ahora bien, para el momento en que se hizo oficial la cancelación del GP de Rusia, el país ya había realizado una importante inversión para la realización del evento y planeaba mudarse a San Petersburgo para 2023.
De ahí que Rusia haya presentado una demanda contra la máxima categoría en el Tribunal Superior de Londres, donde exige el pago de los 57 millones de euros que habían adelantado para llevar a cabo el Gran Premio. Así lo dio a conocer The Telegraph, donde se mencionó que Alexey Titov acusa de incumplimiento de contrato a la F1, que, por su parte, se ha mostrado abierta a abonar el monto solicitado.
El problema es que los bloqueos financieros impuestos a Rusia impiden realizar la trasferencia, motivo que ha impulsado que el caso vaya a los tribunales. “Su postura es que estarían encantados de devolver el dinero, pero que todos estamos bajo sanciones, que las transferencias están bloqueadas y que, por lo tanto, hay que esperar”, afirmó Titov en declaraciones rescatadas por Soy Motor.
La otra pérdida de la F1 por Rusia
Durante esos primeros días de la invasión de Rusia a Ucrania, la Fórmula 1 sufrió la salida de Nikita Mazepin, el piloto ruso que había debutado en Haas en la temporada anterior. Pero eso no fue todo, puesto que la escudería estadounidense también cortó lazos con su principal sponsor, Uralkali, propiedad de la familia Mazepin, conocida por su apoyo a las medidas de Vladímir Putin contra Ucrania.