Distinguir el trabajo en favor de la justicia y la inclusión social: se realizó la entrega de los Premios Angelelli 2025

La mención a cargo de la provincia de La Rioja tiene como objetivo preponderar a la función social y la memoria histórica. El nombre del mismo inmortaliza al cristiano y referente popular, asesinado en la última dictadura militar, que trabajó y dejó huella en la región.

29 de agosto, 2025 | 17.47

Con el objetivo de preponderar a la función social y la memoria histórica, el gobierno de Ricardo Quintela hizo entrega el jueves de los Premios Angelelli en la Casa de la Provincia de La Rioja ubicada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El reconocimiento lleva el nombre del padre Enrique Angelelli, un referente popular y cristiano que trabajó y dejó huella en la región asesinado durante la última dictadura militar. 

La entrega de premios, a cargo del secretario de Derechos Humanos provincial, Delflor Brizuela, fue en tarea conjunta con el Centro Nueva Tierra. Cabe destacar que dicha Asociación Civil trabaja en Argentina desde 1989, enfocada en la formación y articulación de líderes sociales y pastorales. Con un equipo comprometido desde una perspectiva cristiana y política, la organización brinda apoyo a grupos y movimientos populares en todo el país. Su labor se extiende por diversas localidades y regiones, donde colabora activamente con organizaciones comunitarias, redes eclesiales y espacios políticos.

De esta manera, se informó que los premiados fueron: el primer candidato a diputado nacional de Fuerza Patria y exministro de Defensa de la Nación, Jorge Taiana; exsecretaria de Integración Socio Urbana y militante social, Fernanda Miño; docente e investigador universitario, Martín Biaggini; periodista y militante de los derechos humanos, Nestor Busso, y a las hermanas dominicanas de Moreno. Estas últimas se destacaron por su labor a jóvenes universitarios en situación de vulnerabilidad. 

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También los trabajadores y trabajadoras del Hospital Garrahanprofesorado Pueblos de América, el espacio de memoria de los mártires riojanos, Sala de Memoria de Chamical;  el padre Eduardo Farrell, sacerdote y educador popular; Pablo Grillo, fotógrafo independiente; Carlos Trotta, médico de la flotilla de libertad en solidaridad con Gaza. 

Durante la presentación remarcaron que este es un reconocimiento a la "memoria, verdad y justicia para los compañeros que fueron víctimas del periodo más sangriento de la historia Argentina", y que el objetivo es premiar las distintas dimensiones, como la cultura, la pastoral, o el trabajo socio comunitario. "En los premiados se destaca el trabajo de una patria más justa, como lo hizo hace cinco décadas nuestro monseñor Angelelli", aseguraron.  

Un reconocimiento al memoria, verdad y justicia

En el acto, el exministro Jorge Taiana aseguró: "A pesar de las perdidas, estamos vivos, nos encontramos y hemos luchado y vamos a seguir luchando por la verdad, la justicia, la memoria, y lo vamos a hacer por la vigencia efectiva de los derechos humanos". "Emociona mucho un premio que lleve el nombre de Angelelli. Lo conocí poco, era menor que él. Estaba claro su ejemplo de vida, su compromiso, su defensa de los pobres, el trabajo que hizo en relación a la juventud obrara católica, y todo su compromiso en la Rioja, en el Chamical", destacó al recibir el premio el candidato a diputado nacional por Fuerza Patria.

En diálogo con El Destape, la destacada militante social Fernanda Miño expresó: "Siento mucho orgullo, estoy muy feliz. Cuando era muy joven con mi esposo misionábamos en un grupo de la CABA que se llamaba Monseñor Angelelli y nos tocó conocernos en esa época. Ver después lo que sucedió con todo ese aprendizaje y ese proceso de fe, en todo lo que se emprendió, me hace muy feliz". "Este reconocimiento es una forma de saber cómo se pueden transformar esos lugares en donde hoy hay dolor, donde hoy la mayoría de los que hoy fueron premiados, como la salud,  la educación, desde el servicio a los demás, revierten lo que está pasando. Me parece que reconocer esa tarea y esa labor, que son muchas veces castigados por defender lo público en este momento que es tan atacado, es también confortarnos en la tarea de  todos los días", concluyó Miño. 

Salud y educación como norte

Por su parte, los trabajadores del Garrahan celebraron el reconocimiento de La Rioja y agradecieron que se haya pensado en el equipo de salud "y compromete a seguir luchando hasta dar la vida si es necesario para defender el hospital de los chicos".

Dijo al El Destape, la trabajadora Georgina Duarte sostuvo: "Es importante todo lo que sea una lucha para el pueblo. Educación Pública y cultura, todo, pertenece al pueblo. El hospital es representativo de la salud pública infantil pediátrica más importante, y sabemos  que los niños que se tienden ahí valoran el trabajo que hacemos, entonces es muy importante el reconocimiento de una provincia como La Rioja". 

Finalmente, una de las docentes del profesorado Pueblos de America, Leila, enfatizó que se sienten orgullosos porque "es una reivindicación a la lucha que se hace día a día desde el profesorado, formando maestras con una perspectiva popular de formación, desde una mirada crítica de la educación en las escuelas", y detalló que están hace más de siete años como docentes "formando a futuros docentes sin un solo peso, todos trabajando por amor a la educación y porque se cree en la educación como una herramienta de transformación".

Quién fue el padre Angelelli

La figura de Monseñor Enrique Angelelli, obispo de La Rioja, es un símbolo de resistencia y justicia social en Argentina. Nacido en 1923, Angelelli fue un sacerdote comprometido con los más desfavorecidos, siguiendo los principios del Concilio Vaticano II. Su lema, "un oído en el pueblo y otro en el Evangelio", reflejaba su enfoque pastoral que priorizaba a los trabajadores rurales y a los mineros, a quienes ayudó a formar cooperativas y sindicatos.

Este trabajo pastoral desafió a las estructuras de poder locales y lo colocó en un camino peligroso. El 4 de agosto de 1976, su vida fue trágicamente truncada. Lo que inicialmente se presentó como un accidente automovilístico, fue confirmado en 2014 como un asesinato premeditado. Su muerte ocurrió poco después de que investigara la desaparición y asesinato de dos sacerdotes en Chamical, lo que sugiere que su activismo le costó la vida.